SERVIR, CIENCIA DE LA CREACIÓN
Como nieve derretida por el sol, el agua abundante de la vida fluye por la gracia de...l
amor. Sin el sol del amor el potencial de la vida se queda congelado.
Sin la magia del servicio que pone el amor en movimiento, toda vida
pierde su sentido. Para qué servimos ? La respuesta a esta pregunta es
el mismísimo sentido de la vida. Porque vinimos a servir. Quien no vive
para servir, no sirve para vivir. Servir es la clave para hacer el
vacío. Servir es el secreto de la plenitud. No hay abundancia mayor que
la de darse, ni libertad más grande que la de entregarse. Servir es la
ciencia sagrada de la creación.
Todos los elementos de la tabla periódica constituyen el alfabeto
básico del lenguaje de la evolución y cada uno está hecho de las mismas
partículas subatómicas, de la misma esencia que va fluyendo- sirviendo
con sus propiedades- para generar moléculas, tejidos, órganos,
organismos y esos organismos mayores que son sociedades y
civilizaciones. Todo, todos, nosotros incluidos, está hecho de esa misma
esencia primigenia, que cada instante emerge del vacío en forma de
partículas elementales. Todo surge del vacío y a él regresa para
renovarse. En el vacío cada ola se convierte en mar, cada cosa se
conecta no localmente con todas las demás. Desde el vacío todo emerge
entretejido al universo, unido a la gran cadena de la vida, en la que
todos somos con la tierra un gota del río estelar de la conciencia.
Sólo los poetas pueden expresarlo en palabras, cuando conectados
con el alma como Blake, ven un universo en un grano de arena, o cuando,
conmovidos, como Juan de la Cruz, nos dicen : … “ y se quedó mi sentido
de todo sentir privado, y el espíritu dotado de un entender no
entendiendo, toda ciencia trascendiendo” .
Ese paradójico sentimiento de sentir la eternidad en el instante y lo
infinito en la partícula es el fruto de un viaje interior que conduce de
los sentidos al sentido, de las apariencias a la esencia, de los
valores de tener al valor invaluable del ser que habita en la paz de
nuestra pausa. El ser habita en el vacío y su potencial se revela con el
dar. Nos renovamos, somos, en ese continuo renacer que nos hace nuevos
cada instante cuando, al darnos, hacemos el vacío. Recibimos renovado,
enriquecido, lo que damos. Recreamos el infinito potencial del ser
cuando morimos en el darnos.
Como padres madres, hijos, hermanos, aprendices, fluimos con
nuestros atributos particulares para ser afluentes del río de la vida.
Los pequeños manantiales de la familia fluyen a los afluentes de las
sociedades que se van reuniendo en este río que llamamos humanidad.
Vamos donde vamos, por la gracia de todos los otros. El agua, que
también somos, nos ha servido como un precioso cristal líquido para
portar esa vida que florece por nosotros. Hasta los virus se han
incorporado en nuestro genoma para contribuir a lo que somos, y las
bacterias se plasmaron en las mitocondrias para servirnos con el fruto
de la respiración celular, esa inteligencia adaptativa de centenares de
millones de años de evolución.
Cada partícula, cada instante, cada cosa, todo todo, es lo que es
porque sirve. Has servido hoy? Has vivido hoy? Entonces también hoy has
sido. Cuando no te entregas te encadenas. Cuando no te das no puedes
recibir. Sin vacío no hay plenitud posible. El mejor modo de encontrar
la felicidad es hacer felices a otros. La mayor seguridad es la de no
tener nada que perder, y sólo pierdes realmente aquello que no das.
Sirve, únete hoy a la gran cadena de la vida y siente el potencial de
ese amor en movimiento que va tejiendo la gota al océano, el átomo a las
galaxias y tu propia humanidad al alma humana.
Jorge Carvajal
En la búsqueda del autoconocimiento son muchos los métodos, muchos los medios de experimentar la esencia de nuestro ser y de dirigir la mente. Un camino puede ser largo, corto, sinuoso, difícil o directo y aun así, por todos ellos es posible alcanzar la cima.
11 marzo 2013
10 agosto 2012
sistémica: el psicodrama, una via creativa para la resolución de conflictos
Las Técnicas Psicodramáticas son
muy útiles de cara a la gestión de conflictos, ya sean grupales como
interpersonales. Deben ser desarrolladas con sensibilidad, amoldándose a los
contextos y situaciones donde se considere oportuno utilizarlas. Se debe
aclarar que se abre un espacio protegido con el respeto y con el consentimiento
de los protagonistas.
Es muy importante que los
participantes estén predispuestos, con emergentes propios del proceso de
conflictos, para que en el desarrollo del trabajo vuelquen contenidos que
posteriormente se comentaran en una etapa de procesamiento.
Del amplio campo de la
intervención para fomentar la espontaneidad, nuevas conductas y modos de
vinculación, cabe destacar las siguientes formas de utilizar algunas técnicas:
- Intercambio o inversión de
roles: Para conflictos entre varias personas, cada una actuará durante un
tiempo representando el comportamiento del otro, para pasar del estoy en mi lugar
al me pongo en tu lugar desde el punto de vista de tus sentimientos y
experiencias. Se procurará que en este intercambio no haya interrupciones ni
paradas para permitir que el trabajo fluya desde posiciones que les separan
hacia los intereses que les acercan.
- Esculturas o imágenes: Utilizando
el cuerpo se muestra contenidos personales difíciles de exponer y liberar
verbalmente. La palabra sólo aparece para aclarar mensajes que con la expresión
gestual y corporal han tomado forma. De este modo, se puede ir poco a poco evolucionando
de una imagen a otra.
- Soliloquio: Sirve para
expresar lo que se piensa o siente en ese momento concreto. Por ejemplo, si se
observa que un participante tiene un puño cerrado, o si le está temblando una
pierna, el facilitador le podría pedir si puede hablar de los contenidos que se
están abordando pero como si se expresase esa parte de su cuerpo para cerciorarse
de si su comportamiento es aceptado internamente.
- Espejo: La herramienta
del espejo se fundamenta en ocupar el lugar del otro para que observe su postura
y así pueda reconocerse a sí mismo a través del otro. Es útil al reflejar e indagar
sobre los sentimientos que han afectado a la persona.
- Doble: Consiste en
adoptar la postura, tensión corporal y expresión facial estando al lado o
poniendo las manos en los hombros de la persona que en ese momento tiene el
foco dramático, para expresar lo que se percibe que no manifiesta ese
protagonista para intentar completar el modo de relación. Hay que tener mucho
cuidado de no aportar elementos propios al expresar lo que el otro no hizo por
inhibición, bloqueo, temor o desconocimiento.
- Objetos Intermediarios e
intraintermediarios: Su utilización sirve, por un lado, para restablecer la
comunicación del facilitador con una de las partes y por otro, para mejorar la expresión
y la creatividad al “relajar el campo tenso” respectivamente. Se pueden
utilizar como portadores de un rol, así como para aportar lenguaje simbólico
alternativo al visual y al gestual; como una prolongación, refuerzo o extensión
de la persona y sus habilidades. Además de favorecer la aparición y evidencia
de aspectos ocultos en los sistemas vinculares. Algunos típicos son los
títeres, mascaras, telas, cuerdas, papeles, bolsas, pinturas, plastilina,
cojines, etc.
- Complementariedad de roles: Es
una técnica que sirve para aportar lo que falta en la relación y facilitar el
desarrollo de un rol o vínculo determinado. A través de la misma se pretende
tomar conciencia de las diferencias entre las contradicciones en las
confrontaciones de competitividad y las versiones complementarias de
colaboración, la negociación o la gestión del conflicto.
- Multiplicación dramática: Es
la puesta en acción sucesiva de una misma situación por partes de las distintas
personas presentes que aportan su perspectiva personal sumando múltiples puntos
de vista. Se puede realizar para expresar diversas soluciones o aportar riqueza
en el intercambio de puntos de vista ante una misma situación. Para mí es la
herramienta más potente al tiempo que creativa del proceso. Es una puerta
inigualable para la entrada al inconsciente colectivo, al alma grupal.
- Role-playing pedagógico: Es
un juego de roles activo de aprendizaje significativo de nuevas vinculaciones
ante situaciones reales, deseadas, temidas, etc. Se utiliza para perfeccionar
un rol poco efectivo, para cambiar un rol inadecuado; o bien para crear un rol
ausente, mediante el juego de “aciertos y fallos” en progresiva dificultad
hasta la satisfacción.
- Escenas intermediarias: Consiste
en detener una escena central significativa, a partir de la cual se pasa a
construir las previas y las posteriores. Su objetivo es sintetizar el conflicto
o el relato a partir de una escena estática y, además, poder obtener una
secuencia de imágenes que permitan comprender la historia del conflicto y sus
perspectivas. Si es necesario se pueden añadir más escenas anteriores y
posteriores. Después se pasa a repetir la historia cronológicamente, al tiempo
que el protagonista hace un relato verbal de las mismas.
La sutileza y al mismo tiempo la
potencia de las Técnicas Psicodramáticas requieren que el facilitador esté muy
seguro de su correcta utilización y si es pertinente realizarlas en el grupo de
trabajo. Todo surge de la vinculación previa a las personas, de la complicidad
y entrega al trabajo y por supuesto de una buena preparación, que como dirían
los psicodramatistas argentinos un buen caldeamiento.
06 agosto 2012
humanista: el enigma del proceso terapéutico
Cuando pensamos en la
elaboración del diagnóstico como profesionales de la salud, inevitablemente se
establece un diálogo entre lo objetivo y subjetivo del individuo, de la
relación, de la vida.
Analizando la
definición de diagnóstico diferencial tomada desde una perspectiva médica,
observamos la necesidad de identificar el proceso patológico mediante la
exclusión de otras posibles causas para encuadrarlo correctamente en la
clínica. Para que las hipótesis sean válidas deben tener una consistencia
lógica y fundamentación científica, por lo tanto, la posibilidad de ser
contrastado empíricamente. Hoy en día, recuperando la sabiduría de la
tradición, también se contempla la sensibilidad y experiencia intuitiva como
herramientas no sólo necesarias sino tan importantes como las bases
científicas. En el marco de esta interacción sensible es precisamente donde se
establece el vínculo por un contacto en presente, un contacto desde lo humano
que me acerca y me identifica. Por ello, quizás la clasificación nosológica
pueda ser más un obstáculo que una ayuda en el devenir de la intervención. Si
bien, para la contrastación con otros profesionales es una ayuda, en el momento
de estar frente al individuo que sufre, la interferencia mental debería de
minimizarse para entrar en el código del sentir. En la intimidad, en contacto
con uno mismo, quizás con el sí-mismo, la escucha desde el cuerpo vibrátil,
desde el corazón, que permite iniciar el camino hacia la autenticidad que sana.
Al preguntarme qué es
para mí el diagnóstico en un acompañamiento terapéutico, me surgieron las
siguientes palabras: “El diagnóstico es la visión integrada e individualizada
de la estructura de la personalidad, considerando el modo de pensar, sentir y
actuar del individuo en cuestión frente a su entorno, de modo que permita
concretar la intervención para que en un futuro sea capaz de realizar los
cambios que se propone”. No es necesario compartir la misma visión con otros
profesionales, de hecho, no creo que exista un único modo de enfocar la
elaboración del diagnóstico y en la riqueza de perspectivas es donde
evolucionamos, es donde se nutre y beneficia el paciente. Sin embargo, es
importante el tener una concepción propia desde la que comenzar la indagación,
es decir, tener claro cuál es la concepción personal de diagnóstico.
Todo ser humano tiene
un sistema de creencias que se ha ido forjando al fuego vivo de encuentros y
desencuentros, en la fragua de la vida en grupo. Es precisamente en la relación
con los otros donde nos reconocemos pero también donde perdemos fácilmente la
libertad de ser nosotros mismos. Cada idea que nace y perdura en nuestra mente,
va asociada a un modo de sentir en relación al mundo interno y externo. De esa
suma de ideas y sentires, que son nuestras creencias, se proyectan nuestras
decisiones como flechas que intentan buscar con voluntad un objetivo. En el
proceso, quizás ni la voluntad, ni el objetivo tienen tanta fuerza, pero la
decisión ya está tomada pues la creencia ya forma parte del individuo. Ante tal
situación inevitable, no tiene sentido desesperarse sino escoger bien la
decisión adecuada. Las decisiones pueden ser autopotenciadoras o
autolimitadoras. Como su nombre indica las primeras despiertan y pulen el potencial
humano que disponemos para desarrollar, mientras que las segundas nos acercan
cada día más al guión de vida forjado por el Vulcano que llevamos dentro. En
ese vaivén entre la autonomía y los estados regresivos, podemos intervenir para
redecidir en qué queremos seguir creyendo.
La elaboración del
diagnóstico nunca es concluyente, ya que estamos en continuo cambio y la
postura humilde del terapeuta debe centrarse en la escucha y no tanto en la
constatación de sus hipótesis. La tendencia a confirmar el presupuesto me hace
pensar en un rebusque mental de consulta, un pensamiento y como tal ligado a un
sentimiento al respecto, que puede llegar a parasitar el proceso por la
necesidad de tener un modelo mental sobre el que actuar. Además, detrás de cada
creencia hay siempre una referencia histórica que desencadenó ese pensamiento.
Esto es un mecanismo al que debe estar atento el terapeuta tanto de su paciente
como de sí mismo. Respecto a la evaluación del paciente, observamos la
enfermedad como un fenómeno en continua adaptación. Así, a mayor grado
patológico podemos inferir que la capacidad de adaptación ha disminuido, con el
consecuente dolor y decisiones autolimitadoras. Sin embargo, dentro del sistema
de equilibrio dinámico homeostático que rige la vida, tenemos que tener en
cuenta que la persona está en un determinado estado momentáneo, pero es mucho
más que eso, el Ser va más allá del desequilibrio del momento.
Podría decirse que el
desarrollar un diagnóstico es un continuo devenir entre la observación y la
indagación donde la curiosidad necesita estar siempre presente para descubrir
es estado actualizado del paciente. En realidad, podría tratarse de la simple
descripción sintética de la historia de vida compartida en la intimidad de la
relación terapéutica. Al mismo tiempo, teniendo en cuenta que si por darle
prioridad al diagnóstico se pierde el contacto, dejará de existir la terapia,
como acto de cuidado relacional. En definitiva, será el encuadre lo que
determinará que el flujo de ese devenir adquiera consistencia. Incluso más, el
contrato proporcionará la seguridad por ambas partes de saber en qué dirección
se avanzará, con un propósito y una voluntad claras.
El ritmo de la terapia
es bajo mi punto de vista el gran secreto de un vínculo fuerte y saludable. El
grado de implicación dependerá de la empatía establecida y de la capacidad de
comunicación de la sensibilidad implicada en el proceso. Cuando se encuentra el
ritmo correcto, aparece esa danza de cooperación, sentida, vinculante, donde
los procesos defensivos internos del paciente disminuyen y la esencia de la
persona aflora como un manantial de agua fresca. Pero hasta conseguir ese brote
de agua más clara se han de ir salvando los recovecos que dejaron de permitir
la libertad de acción.
En la práctica clínica
aparecen dos polos bien diferenciados en relación a la falta de control
flexible y consciente, es decir, del control neopsíquico, son la impulsividad y
la sobreadaptación. Al indagar sobre los resultados de tales conductas, de su
fenomenología, la complejidad de las transacciones en la interacción social y
la historia del individuo, aparece el estado simbiótico como medio de
existencia. En este patrón estable pero totalmente dependiente, la
contaminación y exclusión de los estados del yo mantiene al adulto fuera de
acción. El terapeuta, entonces, puede correr el riesgo de entrar en el juego y
acabar por tomar la decisión por el paciente ya que las conductas pasivas no
tienen otro impulso que mantener la identidad simbiótica.
En la impulsividad, la
respuesta más común es la predictibilidad del modus vivendi “yo soy así” evitando
cualquier posible reflexión y el miedo de encontrarse con el diálogo interno
para dirigirse a la congruencia, sin entrenar, de su adulto. Por otro lado,
están la continuidad y la protección que supone mantener ese impulso en un
discurso de “es lo que se espera de mí y así no me atosigan”. Este brote
incesante que aparece en conductas reiterativas es el falso brote que puede
ocultar la afluencia de ese manantial del Ser que se busca en todo proceso de
cambio.
En la sobreadaptación,
el diálogo ente el estado del yo Padre y Niño aparece igualmente marcado,
anulando la intervención del Adulto. En ocasiones, se actúa bajo la norma de
los supuestos sociales y el Padre Crítico toma el control; en otros casos, las
necesidades del otro se viven como más importantes que las propias dando el
poder de control al Niño Sumiso. Es curioso observar estas dos conductas en el
día a día y darse cuenta hasta qué punto se ha llegado a naturalizar, valorar y
premiar. Deberíamos preguntarnos más a menudo si las estructuras sociales que
tomamos como guías nos conducen a nuestra autonomía o nos conducen a la
dependencia. Posiblemente, cuando el modelo de amar que hemos adquirido vaya
adquiriendo mayor libertad, estaremos en una comprensión de la vida más
apropiada, más responsable y consciente.
En síntesis, el trabajo
en el proceso terapéutico es escuchar las creencias, la posición de vida en las
relaciones y el sistema de intercambio de caricias para tener una idea general
del patrón de adaptación desarrollado. El objetivo siempre es llegar a
comprender desde el Adulto, valorando la mejor opción en el proceso de
aprendizaje continuo. Es necesario, también, empatizar con el estado del yo
Niño y ofrecer la comprensión y seguridad que requiera el individuo según se
estructura de personalidad, al mismo tiempo que recactetizar el Padre. El
sentimiento amoroso acompañará la experiencia de catectizar, en la medida en
que es un proceso por el cual algo llega a ser importante para nosotros. Según
esta propuesta, una vez comprendido amorosamente, los valores y normas del
Padre serán cargados con nuestra energía renovada. Sin embargo, no hay que
confundir la catexia con el amar. Ciertamente es mejor amar con sentimientos de
amor y catexia, pero es posible amar sin estos elementos y es ahí donde el
verdadero amor trasciende. La clave es la voluntad de promover el crecimiento
personal, en una cooperación consciente.
La dedicación es la
piedra angular de la relación psicoterapéutica.
30 julio 2012
bioenergética: el inconsciente en el cuerpo
La bioenergéica es una técnica terapéutica que ayuda al individuo a reencontrarse con su cuerpo en una aventura de autodescubrimiento. Según esta visión, los procesos energéticos determinan tanto lo que ocurre en la mente como lo que ocurre en el cuerpo.
Su nombre nos determina su marco de referencia y de intervención, la energía de vida. La bioenergética en el ser humano una energía fundamental que circula por nuestro cuerpo. La interrupción de su libre flujo es lo que provoca la mayoria de las disfunciones y dolencias, bien por estancamiento y acumulación o por fuga y por lo tanto disminución, que en términos técnicos, llamamos depleción. Esta energía fue llamada Chi por los chinos, Prana por los hindúes. Ellos, precisamente, desarrollaron formas extremadamente eficaces de comprensión y tratamiento de tales disfunciones a partir de la experimentación a través de miles de años.
Desde mi práctica a lo largo de varios años, en colaboración con mis maestros y compañeros de práctica, entendemos que no existe una sola bioenergética, sino varias concepciones que identifican y trabajan a partir de una energía principal, esencial. No es claramente una aportación a la salud reciente, pues son miles de años, como antes se mencionaba, de práctica que afianzan su intervención, aunque en la actualidad se han afianzada en occidente sus conceptos gracias a la luz aportada por la física cuántica. Tampoco es una técnica alternativa, en cuanto que minoritaria o secundaria, sino complementaria a la visión alopática, naturista y psicológica. Del entendimiento de estas sencillas propuestas, devendrá una mayor colaboración y beneficio para la conservación de la salud en cada uno de nosotros.
A lo largo de la historia de Occidente, varios investigadores de las Ciencias de la Salud entendieron y estudiaron este energía fundamental. Hipócrates, considerado padre de nuestra medicina occidental, hablaba de un Fluido Medicatrix, a lo que siguieron una larga lista de científicos en diferentes épocas como Paracelso, Mesmer, Galvani, Berson, entre otros. Al final del siglo XIX, el médico psiquiatra Sigmundo Freud, formuló una importante teoria a partir de sus estudios sobre la histeria, mostrando que existia una relación fundamental entre las enfermedades y la energía emocional. Freud enunció: "si la energía fuese descargada, la dolencia física no ocurriria". Denominó a esa energía Libido y formuló un incipiente mapa enegético corporal, localizando lugares de mayor concentración de esa energía en el cuerpo, llamandoles zonas erógenas. De alguna manera se sembraron los incios de identificación del inconsciente en el cuerpo.
Wilhem Reich, concentró sus estudios en completar y avanzar desde la teoría de la Líbido. Después de fuertes críticas, persecuciones y exilio, el trabajo de Reich fructificó en una riquísima teoría que sería la base para un amplio abanico de psicoterapias corporales. Reich llamó Orgón a esa energía vital que está presente en nuestro organismo así como en el espacio que nos rodea y contiene. Reich desarrolló aparatos capaces de trabajar a partir de esta energía, especialmente en casos de cáncer, sobre lo que investigó duramente durante años y puede ser leido en su libro La biopatía del cáncer. Observó que cuando esta energía fluia libremente por el cuerpo aportaba sensaciones de amor y placer, proporcionando un estado de salud vibrante y espontaneidad legítima. Pero también notó que cuando las amenazas y prohibiciones bloqueaban este curso energético libre, aparecían tensiones musculares asociadas a emociones como el miedo, la tristeza, o sensaciones como la angustia y la ansiedad. El mantenimiento continuado de estos estados provoca contracciones crónicas de los tejidos, a lo que le dió el nombre de corazas musculares. Estas corazas forman anillos de tensión en el cuerpo, llamados a su vez segementos. Reich identificó siete anillos de coraza: ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico. Las técnicas de desbloqueo incluyen una lectura corporal al mismo tiempo que una serie de ejercicos y masajes creativos y muy efectivos. Su concepto fundamental de la existencia de una unidad corporomental es cada vez más aceptada en Occidente. Por ejemplo, una miopia no es tan sólo un problema ocular, también una determinada manera de ver el mundo, que implica unos trazos de personalidad específicos. Si no tratamos el cuerpo como un todo posiblemente prevalecerán los síntomas en el tiempo y dificilmente conseguiremos conectar con la causa fundamental de la sintomatología.
transpersonal: las matrices perinatales de Stanislav Grof
Son muchas las experiencias transpersonales registradas hasta ahora que invalidan los supuestos de la ciencia materialista. A pesar de que estas experiencias ocurren durante procesos de exploración profunda, es un error interpretarlas tan sólo como fenómenos intrapsíquicos de modo convencional. Por una parte, forman un continuo experiencial con las experiencias biógraficas y perinatales. Por otra parte, parecen tener acceso a fuentes de información fuera del alcance individual, tal como ha sido explicado en la teoria de los campos mórficos o campos de información relacional.
Estas memorias que se nutren de la historia individual es claramente biográfica. Las experiencias perinatales parecen representar una intersección o frontera entre lo personal y lo transpersonal, hecho que refleja de algún modo la conexión entre el nacimiento y la muerte, el principio y el fin de la existencia individual. Los fenómenos transpersonales manfiestan conexiones entre el individuo y el cosmos, aparentemente incomprensibles. El común denominador de estos fenómenos, es la sensación por parte del sujeto de qu su conciencia se ha expandido, más allá de los límites habituales del ego, ha superado por lo tanto, las limitaciones del espacio y el tiempo. Tanto nuestra percepción interna (interocepción), como la percepción externa del mundo (exterocepción), están sujetas a los límites espaciales y temporales habituales. En las experiencias transpersonales, una o varias limitaciones parecen superarse. Es bastante común, en diversas formas del trabajo experiencial profundo, experimentar episodios muy concretos e identificados con recuersos fetales y embrionales.
Debido a la cercana conexión entre el territorio inconsciente y el nacimiento biológico, Stanislav Grof ha decidido llamarlo nivel perinatal, que etimológicamente, hace referencia a lo cercano al nacimiento y que en medicina se usa para describir los procesos que ocurren poco antes durante y justo después del nacimiento. El uso del término perinatal en relación a la consciencia ha sido reflejo de sus descubrimientos a lo largo de años de investigación (Grof 1975).
El nacimiento permanece grabado en detalle en nuesta memoria llegando incluso hasta un nivel celuluar por lo que se ejerce un efecto decisivo en nuestro desarrollo psicológico. Estas vivencias dejan huellas inconscienes profundas que luego tienen una influencia muy grande en la futura vida del individuo. Grof se refiere a cuatro constelaciones dinámicas del inconsciente profundo bajo el nombre de Matrices Perinatales Básicas o MPBs. Las matrices perinatales son ricas y completas, poseen dimensiones biológicas y psicológicas. En el sentido jungiano, el nivel perinatal también representa una puerta a los arquetipos del inconsciente colectivo.
Matriz Perinatal básica 1:
“Universo amniótico”
Se vive
en un medio líquido, los tejidos se densifican desde la fluidez creando tejidos
y constituyendo el cuerpo. El organismo
intrauterino no tiene consciencia ni de espacio ni de tiempo. A estos fines
podríamos imaginar un universo adimensional y atemporal. Es un estado fusional
pleno en el que el tiempo es un ahora constante, perpetuo. El ser un ahora
fusional nos indica que no existe una conciencia de límite entre el interior
del ser y el exterior. Dentro y fuera es lo mismo. Soy uno con el universo, con
el todo.
Ahora,
de acuerdo con esta vivencia vamos a tratar de entender cómo este embrión-feto
vive en este ecosistema cuando éste es acogedor y cuando no lo es.
Aspecto positivo: El adulto que vivencia esta matriz positivamente
se presentan comúnmente experiencias de: Vida libre y pulsátil como criatura
marina (pez, medusa, calamar, etc.). Vivencia de existir en fusión con la
existencia simbolizada arquetípicamente como Madre Tierra o Gaia
(experimentando sensaciones al tiempo internas y externas de seguridad,
beatitud, belleza y abundancia incondicional). Simbólicamente aparecen imágenes
de tipo paradisiaco.
Aspecto negativo “Vientre malo”: hay un continuo malestar
ambiental que crea la sensación de peligro constante, o de esfuerzo por
resistirse y continuar a pesar de. No importa que sea químico o emocional, a
ojos del organismo intrauterino, es lo mismo. Predomina el sobrevivir
defendiéndose o resistiéndose a la
entrega incondicional a la vida. Cuando ya de adulto, la persona accede a esta
vivencia se presentan comúnmente estas experiencias: Vivir sumido en la
oscuridad, hay una amenaza ominosa, algo envenena el universo por dentro y por
fuera. Aparecen visiones de aguas estancadas o sucias, contaminadas o con
vertidos tóxicos y en ellas pululan entidades de tipo demoniaco o destructivas.
Matriz Perinatal básica
2:
Si el
útero es pulsátil y conectado, al iniciarse el parto, las ondulaciones devienen
más intensas progresivamente impulsando hacia abajo, mientras la sangre, a
través del cordón umbilical aporta oleadas cíclicas de oxitocina, produciendo
unas sensaciones de placer dentro y fuera. La energía del sistema se
intensifica creando un estado emocional intenso y expectante. En un útero
espástico o común las contracciones vividas como apretones duros y fuertes
presionan periódicamente al feto hacia abajo, y el cuello del útero permanece
cerrado. El temor de la madre en suspensión química en la sangre llega al feto
junto a corrientes de oxitocina, y aún más si se las suministran a la madre
artificialmente, excitando y alarmando emocionalmente al feto; este se asusta.
Con cada contracción el feto es comprimido rígidamente por lo que se siente
amenazado y siente que le falta oxígeno.
Aspecto positivo: Cuando el adulto vivencia estas experiencias
suele presentar estas vivencias o sensaciones de: Pulsar o palpitar como un
corazón intenso en el interior de otro corazón. Acontece un remolino de placer
intenso al que se entrega con confianza y placer. Se da una vivencia interna de
gran energía envolvente y que se sintoniza con la propia permitiendo dejarse ir
confiadamente y entusiastamente como acudir a un parque de atracciones
excitantes. La sensación de discurrir
por una gran montaña rusa a cuya fuerza nos entregamos en un descenso cíclico.
Aspecto negativo: Cuando revivimos esta experiencia como adultos
aparecen vivencias de ser engullidos por fenómenos naturales como tornados u
bestias míticas, El mundo entero en un remolino nos traga y tenemos la
necesidad de resistirnos aterrados. Imágenes monstruosas de animales
míticos como dragones, serpientes,
arañas, pulpos o calamares que tratan de devorarnos. Visiones de verse
arrastrado por corrientes de aguas o succiones hacia el mundo subterráneo
infernal mítico contra nuestra voluntad. Vivimos sin posibilidad de escape en
una monstruosa pesadilla claustrofóbica con dolor agónico físico y emocional
junto a un estado de desesperación. Estas vivencias pueden evocar
identificaciones con prisioneros en calabozos o mazmorras terroríficas,
sentirnos en condiciones de ser torturados por enemigos implacables en un campo
de concentración, o en mazmorras de la inquisición, o dantescos tratos
inhumanos en manicomios de pesadilla; también podemos representarlo como
animales fatalmente capturados en trampas. Objetos de castigos y sufrimientos
de tipo arquetípico como el de Prometeo, o el de Cristo en la cruz.
Matriz Perinatal básica 3:
Si en
útero está conectado y vivo, produce una experiencia intensamente sexual. Las
oleadas de oxitocina inundan a la madre y al feto. Las moduladas y poderosas
pulsaciones del útero envuelven en potentes oleadas de masaje intenso al tiempo
que el feto se desliza por el canal de parto que está palpitante y lubricado estimulando intensa e irremediablemente su sensibilidad y emotividad
conduciendo a un estado de tipo mesetario o preorgásmico tanto en la
madre como en el feto.
Si el
útero no está conectado y es espástico empuja violentamente al feto a través
del canal de nacimiento mientras va abriéndose su cuello y la cabeza de la
criatura empieza a descender. Las contracciones del útero son más seguidas
dando estrujones y empujones al feto. Esto produce sensaciones de aplastamiento
fetal, dolor unido a un alto grado de anoxia (deficiencia de oxigeno en sangre)
y asfixia. A éste se une una muy desagradable,
amenazadora e intensa sensación de ansiedad. También pueden producirse
otras complicaciones como el que se enrolle el cordón umbilical en el cuello
del feto, puede soltarse la placenta y hasta obstruir la salida. Y el feto
puede inhalar o ingerir algo de material biológico del final de este proceso
como sangre, restos de heces u orina, y puede ser necesaria la utilización de
fórceps o intervenir con cesárea en caso extremo.
Aspecto positivo: Un individuo contacta favorablemente con estas
vivencias, las experimenta como con una sensación de orgasmo cósmico con disolución
y reencuentro cíclico. Las explosivas descargas químicas y de indescriptible
placer producen un éxtasis de vivencias energéticas arrebatadoramente sublimes
en el sentido de conexión con fuerzas telúricas y cósmicas, creativas y
luminosas. La última fase de esta
tercera matriz puede ser de placer y de orgasmo en la madre y, por ello, una
experiencia de un modo de embriaguez mítica y extática en el feto.
Aspecto negativo: El individuo en ello experimenta sensaciones que
se acompañan de luchas titánicas, sadomasoquistas, violentas, experiencias
sexuales perversas y vivencias demoníacas; o fenómenos análogos relacionados
con aspectos técnicos en los que naves espaciales, bombas atómicas, reactores
nucleares e ingenios militares producen cataclismos y guerras. Aparecen
visiones de guerras cósmicas entre el bien y el mal, entre ángeles y demonios.
Aparecen visiones de asfixia, de ataques violentos así como imágenes de
suicidios o crímenes, mutilaciones, masacres, torturas, ejecuciones y prácticas
sadomasoquistas. Vivencias sexuales de intenso deseo, pero mecánico y de
naturaleza violenta, pornográfica y perversa con o sin abusos sexuales,
violaciones, etc.; puede que acompañado de visiones de canibalismo y
necrofilia. Visiones de tipo demoniaco como morbosos aquelarres satánicos,
misas negras; fusión de magia muerte y dolor. También pueden aparecer visiones
y vivencias de tipo escatológico como arrastrarse entre desechos o aguas
residuales, revolcarse en excrementos, beber sangre u orina, tener sensaciones de
estar en un ambiente de putrefacción. Cuando se alcanza el final de esta matriz
se hace menos violenta y en relación con un aumento de adrenalina dando lugar a
sensaciones con visiones o experiencias de deportes o actividades de riesgo o
cacerías salvajes de animales, carreras alocadas de vehículos o en acrobacias
peligrosas. Después la sensación puede evolucionar a algo de tipo catártico con
aspectos míticos de muerte y renacimiento de héroes y dioses. En estos momentos
de renacimiento espiritual es común encontrarse con el elemento fuego en
diversas formatos, sea ante el purgatorio, el que el cuerpo esté en llamas,
visiones de aparatosos incendios de bosques, casas y ciudades, e
identificándose con las víctimas de inmolación. Aparece la sensación y certeza
que el fuego destruye todo cuanto es corrupto y nos prepara para el renacer
espiritual. La imagen del ave Fénix lo simboliza y nos sitúa en la transición
con la siguiente Matriz Perinatal; en el momento en que se va dando se produce
una explosión de las energías retenidas o atrapadas produciéndose una sobre
activación de las neuronas periféricas. Cabe mencionarse que todo este
encuentro con el fuego que se revive visionariamente, son revivencias del
propio nacimiento y que asimismo la madre puede revivirlo paralelamente por el
hecho de sentir que su vagina está en llamas.
Matriz Perinatal básica 4:
Se
trata de la expulsión final del feto del canal de nacimiento y el corte del
cordón umbilical.
Aspecto negativo: Se trata de una liberación explosiva emergiendo a
la luz. Se pueden revivir recuerdos como de la anestesia, la presión de los
fórceps o de otras intervenciones obstétricas necesarias en ese momento. Lo que
aparece o revive refleja la muerte de una forma de vida y el renacer a otro
contexto de vida; se revive como adultos como una muerte simbólica del ego, un
momento iniciático. Es como si llegara el fin del mundo y del caos se alcanza
un nuevo orden. El encontrarse en este tránsito genera una intensa sensación de
ansiedad y de que algo de inmensas proporciones nos amenaza. Es un temor
metafísico. Si el individuo se deja ir le
conduce a la confrontación súbita con una luz dorada sobrenatural, bella
y exquisita de tipo divino y numinoso. Puede surgir la aparición visionaria de
la Gran Diosa Madre, podemos sentirnos redimidos y bendecidos, recuperamos en
forma de éxtasis el derecho o la decisión de reclamar y recuperar nuestra
naturaleza divina y nuestra condición cósmica. Esto acontece cuando no se da
anestesia, porque si se dio, la sensación es de salir de un estado de
convalecencia de una enfermedad o de asistir a una potente resaca. Todo esto
puede parecer como algo muy positivo, y sin duda lo es, pero se experimenta
como la continuación y resolución del parto aconteciendo en su aspecto
negativo.
Aspecto positivo: como no hay agonía previa, ni agresión alguna, y
el propio nacimiento es ya un auge de intensas sensaciones placenteras y sexuales
con el consiguiente éxtasis; no llega a construirse una “membrana defensiva” o
coraza que protege al organismo ante el sufrimiento y la agresión.
26 junio 2012
humanista: el trauma y el cuerpo
Rudolfo Llinas resume la relación entre la acción y el cerebro de la siguiente manera: "con objeto de orientarse en el mundo, cualquier persona que se mueva activamente tiene que ser capaz de predecir lo que va a pasar y encontrar el camino hacia donde quiere ir. La predicción tiene lugar a través de la formación de una imagen sensoriomotriz sobre la base del oído, la vista o el tacto, que contextualiza el mundo exterior y lo compara con el mapa interno ya existente. Vivenciamos las combinaciones de sensaciones y el impulso a la activación física bajo la forma de una emoción"
Los psicoterapetuas formados en el modelo psicodinámico, psicoanalítico o cognitivo, han desarrollado la habilidad de escuchar el lenguaje y las emociones del paciente. Aunque la mayoría de los terapeutas han sido debidamente formados para advertir los movimientos del cuerpo, el hecho de trabajar directamente con la experiencia encarnada, con las vivencias corporales del paciente, se considera en gran media como algo secundario o marginal en el plan de intervención terapética.
La psicoterapia sensoriomotriz aborda el cuerpo como un elemento central dentro del campo terapéutico de la conciencia, desde la observación continua de las señales del cuerpo. Se inspira en el método Hakomi, modalidad de psicoterapia de orientación corporal impulsada por Ron Kurtz, incorporando la técnica psicodinámica, cognitivo-conductual, la neurociencia, la teoría del apego y la teoría de la disociación.
Los pacientes que padecen traumas no resueltos casi siempre habaln de vivencias corporales desreguladas. Así se reproduce a nivel corporal una cascada incontrolable de emociones y sensaciones físicas intensas desencadenadas por los recuerdos de la traumatización. La capacidad de asimilar la experiencia traumática en el contexto de la narrativa todavía no está al alcance de estas personas, debido a que los recuerdos traumáticos no están codificados dentro de la memoria autobiográfica y a la activación fisiológica recurrente generando una sensación somática de amenaza, un terror mudo.
Pat Oden, creadora de este abordaje, propone utilizar la sabiduría del cuerpo siguiendo sus patrones como la postura, la tonicidad, la respiración, la expresión facial, la voz, los micromovimientos de cualquier parte del cuerpo para apoyar el proceso terapéutico. En la medida que el paciente expande su umbral de tolerancia de los síntomas, recupera su energía vital y normaliza progresivamente la situación. Las memorias traumáticas están almacenadas en el cerebro y provocan una sensación de estar atrapado en el pasado. Tabajar sobre la secuencia temporal durante el proceso de tratamiento ayuda a integrar el momento actual fuera de peligro (Van der Kolk). La teoría polivagal, de Stephen Porges, explica como el miedo afecta al mantenimiento del trauma, cuando ni la lucha ni la huida es ya una opción. Esta memoria afecta profundamente en las relaciones sociales necesitando una atención especial. En recientes investigaciones se ha demostrado que ciertos tipos de música interactúan con el nervio vago ayudando a la superación del trauma.
11 junio 2012
transpersonal: publicaciones actualizadas por EUROTAS
Journal of Transpersonal Research (JTR)
www.transpersonaljournal.com
En 1969 se crea la primera revista transpersonal (Journal of Transpersonal Psychology), con publicaciones de numerosos estudiosos y profesionales dela disciplina. Algoque es sucedido a los años con la creación de dos nuevas revistas: International Journal of Transpersonal Studies y Transpersonal Psychology Review. Sin embargo ninguna de las tres tenía la posibilidad de publicar en español, además de que su consejo editorial estaba limitado al mundo anglosajón fundamentalmente, y la mayor parte de sus artículos eran de corte teórico.
Con esta trayectoria en cuanto a las únicas revistas “científicas” existentes sobre lo transpersonal en todo el mundo, se creó en julio de 2009 una cuarta revista: “Journal of Transpersonal Research©”, editada por EUROTAS (European Transpersonal Association) y OXIGEME (centro para una psicología de la consciencia).
Esta iniciativa surgió desde el ámbito de la psicología académica, con el objetivo de cubrir una serie de “vacíos” en la disciplina, como son:
El objetivo final tanto de la psicología transpersonal como de la revista en sí, es reconocer el valor y lugar del espíritu (del ser), en la comprensión y entendimiento del ser humano, ya que en el paradigma científico imperante, esta dimensión no es tenida en cuenta. Una dimensión tan real como la biológica, aunque no pueda verse físicamente.
La reducción del ser humano a su pura materia constituyente ha provocado devastadoras consecuencias en la educación y salud del mismo.
Este aporte solo quiere contribuir a mejorar nuestras relaciones sociales así como la comprensión que tenemos acerca del mundo, partiendo de una visión que creemos más acertada de la esencia que somos.
Román Gonzalvo
Fundador y Director de Journal of Transpersonal Research
Dpto. Psicología Evolutiva y de la Educación
Universidad Autónoma de Madrid
El término “transpersonal” es la combinación del prefijo “trans” y el nombre “personal”. Significa lo que lleva al individuo más allá de sí mismo, de su persona, pero a través de su persona.
Este término fue primeramente mencionado en psicología por William James (1905), después por Carl G. Jung (1961) y posteriormente por Roberto Assagioli (1965), de forma independiente. Todos ellos se referían a este término para explicar los estados de consciencia superiores, de naturaleza espiritual.
Esto, unido a las contemporáneas investigaciones de Stanislav Grof y otros profesionales, dio origen en California ala PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL(PT), en 1969.
En España, los pioneros de esta nueva psicología fueron fundamentalmente Manuel Almendro, Fernando Rodriguez Bornaetxea y Jaime Llinares entre otros, creandola primera Asociación TranspersonalEspañola (ATRE). Algo que se ha sucedido con la creación de otras muchas asociaciones, escuelas, institutos… en todo el territorio nacional y latinoamericano.
www.transpersonaljournal.com
En 1969 se crea la primera revista transpersonal (Journal of Transpersonal Psychology), con publicaciones de numerosos estudiosos y profesionales dela disciplina. Algoque es sucedido a los años con la creación de dos nuevas revistas: International Journal of Transpersonal Studies y Transpersonal Psychology Review. Sin embargo ninguna de las tres tenía la posibilidad de publicar en español, además de que su consejo editorial estaba limitado al mundo anglosajón fundamentalmente, y la mayor parte de sus artículos eran de corte teórico.
Con esta trayectoria en cuanto a las únicas revistas “científicas” existentes sobre lo transpersonal en todo el mundo, se creó en julio de 2009 una cuarta revista: “Journal of Transpersonal Research©”, editada por EUROTAS (European Transpersonal Association) y OXIGEME (centro para una psicología de la consciencia).
Esta iniciativa surgió desde el ámbito de la psicología académica, con el objetivo de cubrir una serie de “vacíos” en la disciplina, como son:
- Recuperar el objetivo de estudio serio y científico, con que nació esta disciplina. Ya que sólo así la psicología académica reconocerá su lugar en la academia.
- Generar y aumentar, la investigación experimental y empírica en psicología y psicoterapia transpersonal. Puesto que la mayor parte de trabajos publicados son teóricos, con lo que hacen a la disciplina estar descompensada.
- Ampliar la investigación transpersonal a disciplinas afines y relacionadas con ella, sin ser propiamente llamadas “transpersonales”. Cada vez más, más profesionales, de diferentes ámbitos están utilizando el abordaje transpersonal en sus trabajos.
- Dar a conocer más la psicología transpersonal en la psicología académica, a través de la inclusión de la revista en bases de datos y directorios académicos nacionales e internacionales. Para que los estudiantes de psicología conozcan la existencia de esta escuela, generalmente desconocida y discriminada debido al corte cognitivo-conductual de casi todas las universidades del mundo, consecuencia del paradigma newtoniano-cartesiano reinante de la ciencia de hoy.
- Publicar las investigaciones más relevantes que se están llevando a cabo actualmente tanto en idioma inglés como castellano. Para que más personas de diferentes países, tengan la posibilidad de publicar sus trabajos.
El objetivo final tanto de la psicología transpersonal como de la revista en sí, es reconocer el valor y lugar del espíritu (del ser), en la comprensión y entendimiento del ser humano, ya que en el paradigma científico imperante, esta dimensión no es tenida en cuenta. Una dimensión tan real como la biológica, aunque no pueda verse físicamente.
La reducción del ser humano a su pura materia constituyente ha provocado devastadoras consecuencias en la educación y salud del mismo.
Este aporte solo quiere contribuir a mejorar nuestras relaciones sociales así como la comprensión que tenemos acerca del mundo, partiendo de una visión que creemos más acertada de la esencia que somos.
Román Gonzalvo
Fundador y Director de Journal of Transpersonal Research
Dpto. Psicología Evolutiva y de la Educación
Universidad Autónoma de Madrid
El término “transpersonal” es la combinación del prefijo “trans” y el nombre “personal”. Significa lo que lleva al individuo más allá de sí mismo, de su persona, pero a través de su persona.
Este término fue primeramente mencionado en psicología por William James (1905), después por Carl G. Jung (1961) y posteriormente por Roberto Assagioli (1965), de forma independiente. Todos ellos se referían a este término para explicar los estados de consciencia superiores, de naturaleza espiritual.
Esto, unido a las contemporáneas investigaciones de Stanislav Grof y otros profesionales, dio origen en California ala PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL(PT), en 1969.
En España, los pioneros de esta nueva psicología fueron fundamentalmente Manuel Almendro, Fernando Rodriguez Bornaetxea y Jaime Llinares entre otros, creandola primera Asociación TranspersonalEspañola (ATRE). Algo que se ha sucedido con la creación de otras muchas asociaciones, escuelas, institutos… en todo el territorio nacional y latinoamericano.
04 junio 2012
transpersonal: los cuerpos sutiles, el cuerpo emocional y el cuerpo mental
El tema de los cuerpos sutiles es algo que afecta a
todos los practicantes que trabajan con la energía y tiene que ver con el
sentir, el visualizar, el percibir. Vamos a ir al principio. Por
ejemplo, cuando el bebé nace, no tiene realmente estructurado, a un nivel
vibratorio, el cuerpo emocional: llora, quiere comida, grita, si come se
tranquiliza… Las emociones no tienen control, no hay estructura que las
controle, no hay nada mental que las controle. Las emociones están fuera de
estructura. A medida que el bebé crece, va estructurando el cuerpo emocional,
poco a poco, aunque las emociones siguen sin control (grita, tira cosas o las
rompe, etc.) y se utilizan para comunicar lo que uno quiere y lo que no. A
medida que el niño va llegando a los 6 y 7 años, se va estructurando poco a
poco el cuerpo emocional, y si quiere algo o no, lo dice, se empieza a
controlar emocionalmente y administra las emociones mejor.
El cuerpo emocional es también el nivel que ayuda
al individuo a sentir. El bebé, desde el vientre, siente si la madre está
tranquila, nerviosa, escuchando música, si los padres quieren hacer un aborto o
no, etc. El bebé siente todo, lo cual quiere decir que hay un nivel emocional
ahí presente pero no está estructurado para administrar esas emociones hasta
que uno nazca y crezca varios años.
Donde hay energía hay conciencia, y esa conciencia percibe y siente todo. Entonces, el sentir está ahí desde el principio, y claro, si el niño cuando nace o un poquito después, en esa familia hay problemas graves (el padre o la madre se pelean o cosas así), ese niño puede tomar la decisión de no querer sentir, porque está sintiendo algo que es doloroso y no hay manera de administrarlo adecuadamente, no puede decir: «esto es problema de mis padres, son adultos, no va a pasar nada, seguirán casados…». El niño lo percibe como algo que es el fin del mundo y que es imposible de administrar… Es demasiado. Entonces, claro, se sienten las emociones pero no hay manera de administrarlas. Por eso muchos psicólogos dicen que en los primeros siete años de vida es cuando los traumas realmente fuertes se instalan, porque es cuando el individuo no tiene recursos para administrar las emociones.
El cuerpo emocional es muy vulnerable porque uno
puede estar contento, y con una frase o un gesto o un toque… te cala para el
resto de la vida. Es muy frágil. Se va estructurando poco a poco, pero no está
garantizado que todos lo vayamos a estructurarlo bien. Hay personas que no son
capaces y se pasan la vida entera siendo «infantiles», como se suele decir, son
susceptibles, muy sensibles. El cuerpo emocional por naturaleza es frágil.
Aunque sea la persona más estructurada del mundo, sale a la calle, pasa algo y
se desquicia. El nivel emocional es frágil siempre: es mucho más
frágil en la niñez y se va solidificando gradualmente o estructurando hacia la
adolescencia o más allá, depende de cómo viva el individuo. El niño tiene el
potencial y se está desarrollando poco a poco pero no tiene información, por
eso siempre están preguntando el porqué de las cosas, porque necesita
información para trabajar el mental. A medida que el individuo va entrando en la
pubertad, de promedio, ya tiene unas responsabilidades que hacen que su cuerpo
mental tenga que desarrollarse más rápido, en el sentido de que hay una
necesidad urgente y tenga que pensar por sí mismo, tome responsabilidades, deje
de ser sensible al frío, al cansancio, porque si no se mueren.
Estoy observando que en las diferentes culturas,
según la latitud en la que se localicen tienen una configuración determinada.
Por ejemplo, en las partes más extremas del hemisferio norte los humanos para
sobrevivir allí han tenido que planear qué hacer durante todo el período en el
que no va abundar la comida y no va a haber luz. Por necesidad esa gente ha
tenido que desarrollar un cuerpo emocional fuerte, mientras que en otras
latitudes como aquí en España y más abajo, donde el clima es más cálido el año
entero, no hay cambios drásticos, se pueden obtener varias cosechas al año, y
esa urgencia por planear no se da. La tendencia es que personas de latitudes más
extremas, sea el norte o sea el sur, son más mentales. Pero, ¿qué sucede cuando
un individuo desarrolla un cuerpo mental muy poderoso? Que, como el cuerpo
emocional es el primero que se desarrolla, es como el cimiento para el cuerpo
mental. Si alguien desarrolla un cuerpo mental muy fuerte, es capaz de blindar
las emociones. El mental puede convertirse en una capa blindada que oprime al
nivel emocional. Y si su trabajo es muy mental, por ejemplo, un investigador,
un arquitecto, alguien que tiene que planear cosas y concebir en su mente
primero, antes de ponerlas en marcha, esa persona tiene tendencia a que en sus
prácticas utilice lo que administra mejor, que es su mente. He estado mirando que las personas que tienen
profesiones en las que hay que pensar mucho, planear mucho, administrar mucho,
son funciones que hace el mental sin necesidad de las emociones, o personas que
tienen muchas responsabilidades a largo plazo y tienen que estructurar, pueden
comenzar a investigar el tema del sentir y del imaginar.
Cuando una persona tiene el cuerpo emocional fuerte
puede pasar que sea frío emocionalmente, que es lo que pasó con el caso nazi,
en el que el mental hizo cerrar las emociones y llevo a cabo acciones
increíbles. Lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial
con el Tercer Reich es un ejemplo muy claro del mental predominando sobre el
emocional. Cuando llegaron los juicios de Nuremberg después y les preguntaron
cómo es que pudieron llegar a hacer aquello, la respuesta siempre era la misma:
«Seguí órdenes». Obviamente eso se hizo con el mental y el emocional cerrado,
si no, se hubieran cuestionado las cosas.
El mental puede ser tan fuerte que bloquea al
individuo a un nivel emocional, y claro, a la hora de hacer las prácticas internas, no hay combustible para el
desarrollo, no hay combustible para el cohete del espíritu, porque ese espíritu
trabaja con energía de las emociones de alta calidad. La persona mental tiene que investigar primero si
tiene esas condiciones que decíamos antes del tipo de trabajo, y después, en la
práctica cotidiana tiene que hacer un trabajo intensivo con ese poder mental
que tiene, porque el cuerpo mental puede ayudar a sentir. Tiene que hacer una
investigación más profunda del sentir. Cuando hace su práctica debe estar
atento a la temperatura tiene después de los estiramientos para empezar a
sintonizar con las diferentes sensaciones corporales, más allá de esa muralla
mental que se ha creado sin darse cuenta, y acceder al sentir. Otra cosa que
puede hacer es que, cuando llama un familiar o un conocido, intente percibir su
estado de ánimo; si está alegre, triste…El mental puede ser un recurso buenísimo para
sentir, porque tiene poder de enfoque. Uno tiene que investigar a fondo, porque
es una línea muy fina la que separa el imaginar y el sentir. Con unas cuantas
semanas el practicante puede tener indicios de que es capaz de sentir. De esa
manera, está abriendo el camino para el cuerpo emocional, para que sea igual de
relevante que el mental.
El mental trabaja con el cerebro, y éste es el mayor
consumidor de oxígeno del cuerpo, no produce energía, consume. Si la persona se
hace muy mental, el cerebro puede ser un dictador: pide energía y está
generando pensamientos todos los días hasta el momento de morir. La persona
mentalizada puede llegar a un punto en que el cerebro tiraniza al resto del
cuerpo. Y como el consumo de oxígeno que hace el cerebro acidifica la sangre,
le quita oxígeno, el organismo se hace más rígido, más tenso lo que pasa con la
acidez es que no se permite que las emociones fluyan, se expresen. Cuando uno
está muy mentalizado, a nivel químico las emociones no fluyen por falta de
oxígeno. Por tanto, se está afectando a todo el cuerpo y se puede convertir en
un problema serio.
El
equilibrio es la clave. Equilibrio entre lo mental que imagina y enfoca y lo
emocional que siente y percibe. Sólo así podremos profundizar realmente en las
prácticas y asegurarnos de que vamos por el buen camino. Si no, ¿para qué
seguir practicando?
Juan Li
07 mayo 2012
humanista: el Arte-Terapia en el tratamiento de adicciones
Para
el desarrollo de un trabajo terapéutico de Arte Terapia no se necesita poseer
aptitudes artísticas, ya que no se persigue una finalidad estética, sino
centrarse en el proceso creativo como vía de comunicación. La producción
artística se utiliza para ayudar a restablecer la capacidad natural del
individuo para relacionarse consigo mismo y con el mundo que le rodea de forma
satisfactoria.
Desde
el enfoque Humanista, el Arte Terapia considera que el Ser Humano sano es aquel
que desarrolla todo su potencial, en el cual se incluye su creatividad. Coloca
a la persona como creadora del significado de su vida y al mismo tiempo
responsable de sus actos en la decisión libre.
Dependiendo
del tiempo de tratamiento y estructura del persona/grupo integro los siguientes abordajes y modelos
humanistas: Arteterapia, Psicoterapia de la Gestalt, Análisis Transaccional,
Psicoterapia corporal en Biosíntesis y en Bioenergética, Psicoterapia
Existencial, Constelaciones Familiares, Trabajo con los sueños, Movimiento Expresivo,
trabajo con el Niño/a Interna/o, etc.
A lo largo de los siete
años de experiencia de trabajo con personas en rehabilitación de
drogodependencia, he ido encontrando una serie de cuestiones, que inevitablemente,
suponen un continuo reto al mismo tiempo.
Las personas con conduta adictiva tienden fácilmente
al aislamiento y al mismo tiempo, buscar sustitutos de ese sentimiento de soledad. Esa aparente
incapacidad de compartir con otras personas situaciones sociales es lo que provoca una gran ansiedad interior. Algunas
personas tienen, por lo tanto, una ansiosa necesidad de explicarlo y buscar
soluciones, mientras que otras necesitan cuidar ese espacio íntimo, frágil y
digno de respeto. Cuando digo aparente incapacidad social, me refiero precisamente
al potencial oculto en su gran sensibilidad y capacidad de empatía. Sin
embargo, el entorno o la introversión no permitieron su desarrollo saludable.
Cuando una herida duele, necesitamos un calmante temporal, pero cuando es la
vida la que duele, el analgésico se escapa de nuestras manos. El propósito de
vida necesitará ser reconducido.
Para llevar a cabo un adecuado tratamiento y manejo de
las conductas adictivas es necesario potenciar ciertas habilidades para lo
cual, el trabajo en grupo es esencial. Entre ellas estarían la tolerancia a la frustración,
el autocontrol, la autoestima, la asertividad y las habilidades comunicativas.
Se adquieren practicándolas en dinámicas de grupo y desarrollando estrategias
creativas para cada situación. La imaginación es un buen recurso para salir de
la inercia y encontrar la manera de obtener resultados diferentes. En el
desarrollo del juego es donde el hombre se vuelve completamente humano y
adquiere recursos fácilmente, de manera intuitiva.
Por último, resaltar la impulsividad y la posición
extremista de todo o nada para resolver situaciones de la vida. Quizás es en
este terreno donde el trabajo es más sutil a la vez que direccionado. La vía
fácil no siempre está en el término medio y al mismo tiempo el equilibrio es
algo dinámico que puede complicarse para ser eficaz. El adicto es un gran
maestro inconsciente de la búsqueda de armonía, a pesar de ser armonía a través
del conflicto. Su impulso vital es hacia un punto intermedio, tan sólo que en
un inicio existe tanta inercia que se pasa del punto óptimo, pero poco a poco
lo va reconociendo. En ese acercamiento afloran muchas emociones que desbordan
a la persona, pero le vacían de un sufrimiento ya caducado. Sin darse cuenta,
un día aparece el control sano de la situación y una sonrisa interior se dibuja
para siempre.
Gracias a todos, a todas por compartir intimidad y desasosiego, por mostrarnos la fortaleza del ser humano cuando busca creer de nuevo en sí mismo.
Gracias de todo corazón.
20 abril 2012
bioenergética: la intervención terapéutica desde la Sintergética
Sintergética es el término que ha elegido el Dr. Jorge Carvajal para denominar su propuesta de sabiduría y salud. Deriva de la bioenergética y engloba todos los sistemas terapéuticos que trabajan con la energía, por tanto, esta propuesta incluye las medicinas y filosofías de oriente y occidente.
La Sintergética integra los opuestos, haciendo de la unión de la medicina occidental y de las sabidurías milenarias de oriente una síntesis de salud, muy científica y muy humana a la vez.
El paradigma reduccionista que ha marcado la pauta durante los últimos años nos ha llevado al separatismo en su obsesión por analizar; de tal forma, que las personas hemos sido tratadas como órganos y síntomas en vez de cómo seres integrales que somos. La Sintergética propone recuperar la visión integral.
Actualmente, desde la biología y la física sabemos que somos patrones de información, en el universo todo es información y la información es conciencia. Desde esta nueva perspectiva la medicina sintergética recurre a la Medicina china de la cual toma los conocimientos de los cinco elementos, los meridianos y puntos de acupuntura (sin que sea necesario el uso de agujas), al Ayurveda con las doshas (vata, pita y kapha) de donde extrae la relación con el paciente a través de los pulsos, además de los nadis y los chakras. También integra conceptos de la Medicina antroposófica y, sobre todo, tiene en cuenta toda la sabiduría de la Teoría de biocircuitos y biorresonadores, además de la Auriculoterapia del Dr. Paul Nogier.
Como la Sintergética trabaja con las leyes de la conciencia tratando de facilitar la correcta distribución de la información, ha de utilizar para ello modernas herramientas, como son los sistemas RAM (amplificadores de resonancia mórfica), el softlaser, que es un láser blando de baja frecuencia, el autonosode, campos electromagnéticos, el color, el sonido y el desarrollo de la neurosintergia. Una herramienta más que utiliza la Sintergética, quizá una de las más importantes, es la sanación. En la sanación se reúnen terapeutas y personas de buena voluntad para, en un acto de servicio, intentar restaurar la energía con amor y ciencia.
Todo lo anteriormente citado va unido a un conocimiento profundo de lo mejor de la psicología humana, tiene en cuenta los sistemas de creencias y valores, el entorno sociocultural y, sobre todo, la historia de vida de la persona. Esto es así ya que el síntoma o la enfermedad es, simplemente, un señalador, una alarma que indica que algo falla en el conjunto del ser humano. Tratamos de ver la enfermedad como un mecanismo de aprendizaje para crecer como seres humanos y aportar a la vida aquello que se espera de nosotros. Esto convierte al paciente en protagonista tanto de su enfermedad, como de su recuperación. Convierte al terapeuta en un acompañante, en un guía que ha de poner al servicio del paciente todo lo que conoce para poder ayudarle en su camino. Esto conlleva, por parte del terapeuta, un adecuado trabajo con su carácter para poder ayudar desde una correcta visión, correcta escucha y correcta palabra. Como bien dice el Dr. Carvajal, el terapeuta ha de ayudar a elevar los ojos del paciente al alma.
En definitiva, la Sintergética va más allá de una propuesta terapéutica, es una filosofía de vida aplicable a todos los campos de interacción humana: salud, educación, economía, política, … proponiendo correctas relaciones a través de un crecimiento personal que nos permita evolucionar de manera armónica con la cambiante cadena de acontecimientos cada vez más rápidos e imprevisibles que nos está tocando vivir, pudiendo convertirnos en cocreadores de realidades, en vez de ser víctimas de los acontecimientos.
Te recomiendo ver el siguiente video: http://vimeo.com/38227804
09 abril 2012
transpersonal: renacer desde un ego desactualizado
La primera toma de conciencia establece una distancia infinita entre YO y mí mismo. Tengo pues que recuperarme, re-crearme, volver a comenzar. ¿Pero qué escoger? Un nuevo universo, establecer en mí valores de libertad, de alegría y de generosidad. A la mesa de la amistad no nos alimentamos solo de pan y de alimentos, sino sobre todo de amistad. Es un símbolo de un segundo origen, de la adhesión al nuevo nacimiento; ser hombre es escogerse, armonizar todo su ser a fin de que cante y sea para todos los seres una fuente, una amistad. Es algo muy grande sentir que la toma de conciencia nos invita a trasfigurar el yo en un llamado de generosidad y libertad. Eso vale para nosotros, para nuestra casa, nuestra comida, para el pensamiento. Y vale para nuestro cuerpo.
Estamos acostumbrados a hacer una distinción simplista entre el cuerpo y el alma. La materia tal como la experimentamos, la conocemos solo bajo forma de pasión. El biólogo y filósofo Jean Rostand dijo sobre la actitud ante la vida inconsciente: "El que ha perdido la capacidad de respeto ante la vida biológica es como si estuviera muerto". Rostand desde una postura materialista, tiene una pasión ardiente por la verdad. Para los sabios el respeto de la verdad es tan importante que el cuidado que le dan a su cuerpo, y a su misma seguridad. Es pues, claro que para los sabios la materia no es un dato bruto sino que está impregnada de pensamiento. La mente encuentra su alimento en el universo y la ciencia jamás deja de ser diálogo. Y si miramos la materia que es el cuerpo, toda su belleza, es una potencia de símbolo. Una mano que estrechamos es todo un misterio en que encuentra su símbolo la amistad y eso es lo que hace su grandeza. Isadora Duncan un día que danzaba dijo: "No soy yo, no me miren a mí, es la idea". Su cuerpo era símbolo de una idea.
La única materia que podemos conocer es una materia en estado de movimiento, que simboliza una presencia. Cada uno modela su cuerpo según lo que elige para sí mismo porque cada uno irradia en el mundo del pensamiento y todo eso es un solo cuerpo y alma: un impulso hacia lo invisible.
Tenemos que nombrarnos totalmente: cuerpo y alma. Tenemos que enraizarnos en un mundo nuevo. La caña pensante de Pascal cuando habla del hombre. Operar la trasformación del punto que éramos en el universo, para hacer una polaridad de luz, de generosidad y alegría. También encontramos la corriente de la muerte. Es una tarea necesaria entender y liberarnos de la muerte, pues hay una muerte que es liberación en que todo se trasforma en luz y amor, en que la vida es un cohete lanzado hacia a eternidad.
Hay que reconocer el esplendor y la vocación del cuerpo y solo podemos transfigurarnos embelleciendo el cuerpo. El sentido de la mística no es envilecer el cuerpo sino reconocer en él un poder infinito de símbolo, el sacramento del espíritu y la divinidad. La primera revelación de Dios es siempre un rostro de hombre, y todos los textos estarían eternamente muertos si no vivieran a través de un rostro humano, es decir de un cuerpo divinizado. Tenemos pues que volver a crearlo como también volver a crear el pensamiento. Introducir en el cuerpo un impulso de vida y amor contra el impulso de la muerte.
No hay duda de que el cuerpo está llamado a esa trasfiguración, y toda la pureza quiere decir: ¡El cuerpo es un misterio divino y sagrado! ¡No le hagan daño porque todas las fibras de su ser están llamadas a vivir de la divinidad! Entonces se entiende que en este sentido la muerte está vencida, evacuada. Sentimos que cuando el hombre salva solo su piel, perece. El que sacrifica su piel, el mártir, el héroe, pierde su piel pero afirma la vida. Sentimos que el gran viviente ha escogido morir porque ha vencido la muerte.
El fin de todo es que no hay fin, que la vida resucita. Ahí llega el segundo nacimiento: morimos de una muerte que no es disolución sino liberación en que se encuentra el último grado de un amor en que el cuerpo se ha hecho rostro del hombre, en que está listo para comenzar de nuevo. El ejemplo de Cristo en nuestra tradición nos muestra como entrar en la muerte para liberarnos de la muerte, porque venció la muerte, porque no la miramos como último nivel para entrar en la vida. Toda vida puede volver a comenzar y llegar al segundo nacimiento.
Recordemos el alba de la Resurrección y pensemos en el alba de un mundo que puede surgir de un nuevo origen. Conservemos el sentimiento de que el cuerpo está llamado a la vida eterna, que es sagrado y divino, y que debemos tratarlo con máximo respeto. El mundo en que nos introduce Cristo resucitado es un mundo transfigurado. La Pacua no es más que entender el triunfo de la vida en todas sus dimensiones.
Te recomiendo ver el video: http://youtu.be/sY8tYSqs44U
Te recomiendo ver el video: http://youtu.be/sY8tYSqs44U
06 abril 2012
humanista: salud y emociones
La salud humana es un complejo proceso sustentado sobre el equilibrio de factores bio psico-sociales, es decir, una persona sana tiene en equilibrio tanto su cuerpo como su mente en adaptación con su entorno. Sobre esta relación mente-cuerpo trata la medicina psicosomática, que se centra en el estudio de las interacciones entre los procesos psicológicos (mente) y la ocurrencia de ciertas enfermedades (cuerpo). Establecida esta relación, el psicólogo Robert Ader se dedicó a investigar como influyen ciertos procesos psicológicos y sus emociones asocidas en la salud (USA, 1974). Es así como nace un nuevo campo de investigación, la Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI), que estudia los vínculos que existen entre el sistema inmunológico y el sistema nervioso central. Su mismo nombre reconoce las relaciones: psico o "mente"; neuro, que se refiere al sistema nervioso y endocrino a la interrelación con las hormonas como mensajeros químicos del organismo; inmunología, que se refiere al sistema inmunológico. Ha sido utilizada para establecer posibles relaciones entre los factores de comportamiento y la progresión de enfermedad. Según Ader, hay una infinidad de modos en que el sistema nervioso central y sistema inmunológico se comunican, múltiples sendas biológicas que hacen que la mente, las emociones y el cuerpo estén íntimamente interrelacionados.
Se está descubriendo que los mensajeros químicos que operan más ampliamente en el cerebro y en el sistema inmunológico son aquellos que son más densos en las zonas nerviosas que regulan la emoción. A cargo de estas investigaciones está el psicólogo David Felten. Él comenzó notando que las emociones ejercen un efecto poderoso en el sistema nervioso autónomo (SNA), que es el que regula las acciones involuntarias, es decir, recibe la información de las vísceras y para actuar sobre músculos, glándulas y vasos sanguíneos. Detectó un punto de reunión en donde el SNA se comunica directamente con los linfocitos y los macrófagos, células del sistema inmunológico. Se descubrieron contactos semejantes en sinapsis de las neuronas. Este contacto físico permite que las células nerviosas liberen neurotransmisores para regular estas células (Goleman, 1996). Luego de diversos estudios, David Felten concluyó que sin esas terminaciones nerviosas el sistema inmunológico no podría responder correctamente al desafío de los microorganismos patógenos invasores. En resumen, el sistema nervioso no sólo se conecta con el sistema inmunológico, sino que es esencial para la función inmunológica adecuada
Se está descubriendo que los mensajeros químicos que operan más ampliamente en el cerebro y en el sistema inmunológico son aquellos que son más densos en las zonas nerviosas que regulan la emoción. A cargo de estas investigaciones está el psicólogo David Felten. Él comenzó notando que las emociones ejercen un efecto poderoso en el sistema nervioso autónomo (SNA), que es el que regula las acciones involuntarias, es decir, recibe la información de las vísceras y para actuar sobre músculos, glándulas y vasos sanguíneos. Detectó un punto de reunión en donde el SNA se comunica directamente con los linfocitos y los macrófagos, células del sistema inmunológico. Se descubrieron contactos semejantes en sinapsis de las neuronas. Este contacto físico permite que las células nerviosas liberen neurotransmisores para regular estas células (Goleman, 1996). Luego de diversos estudios, David Felten concluyó que sin esas terminaciones nerviosas el sistema inmunológico no podría responder correctamente al desafío de los microorganismos patógenos invasores. En resumen, el sistema nervioso no sólo se conecta con el sistema inmunológico, sino que es esencial para la función inmunológica adecuada
Otra vía clave que relaciona las emociones y el sistema inmunológico es la influencia de las hormonas que se liberan con el estrés. Las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y el cortisol, entre otras, obstaculizan la función de las células inmunológicas: el estrés anula la resistencia inmunológica, supuestamente en una conservación de energía que da prioridad a la emergencia más inmediata, que es una mayor presión para la supervivencia (Goleman, 1996).
Basándose en esto, se ha establecido la hipótesis de que el estrés y las emociones negativas, como la ira, la ansiedad y la depresión, podían ser la causa de ciertas enfermedades. Las investigaciones no han arrojado datos clínicos suficientes como para establecer una relación causal, pero sí se reconoce que, estas emociones, afectan la vulnerabilidad de las personas a contraer enfermedades. Asimismo, se investiga si las emociones positivas son beneficiosas a la hora de la recuperación de la enfermedad.
También, las emociones y la salud se relacionan cuando uno ya está enfermo, podemos ser emocionalmente frágiles mientras estamos enfermos porque nuestro bienestar mental se basa, en parte, en la ilusión de invulnerabilidad. La enfermedad hace estallar la ilusión de que nuestro mundo privado está a salvo y seguro. De pronto nos sentimos débiles, impotentes y vulnerables. La emoción más típica cuando estamos enfermos es el miedo.
Conocer las propias emociones es algo fundamental. Reconocer cuál es la emoción que estamos sintiendo, en el momento en que la sentimos es tremendamente útil, ya que nos permite un mayor conocimiento de nosotros mismos y también nos permite saber canalizar y expresar esas emociones hacia los demás de manera adecuada.
18 marzo 2012
humanista: el arte como autoconocimiento
El Ser Humano ha usado el arte como modo de expresión antes incluso de que apareciera el lenguaje verbal. Las antiguas tribus africanas lo han utilizado en rituales de curación y los psicoterapeutas actuales han visto en el proceso artístico una forma de expresar sentimientos y conflictos internos. La Asociación Americana de Terapia Artística define el arteterapia como " una profesión que utiliza el arte, las imágenes, el proceso creativo y las respuestas del individuo antes sus creaciones como reflejos de su desarrollo, habilidades, personalidad, intereses, preocupaciones y conflictos internos".
Se trata de encontrar reconciliación, fomentar la autoconciencia, desarrollar habilidades sociales, manejar conductas adecuadamente, resolver problemas, reducir la ansiedad, ayudar a orientarse hacia la realidad e incrementar la autoestima.
El arte supone una forma fácil y cómoda de bucear en nuestro interior, para poner los conflictos fuera y manejarlos de un modo indirecto, transformandolos de una manera creativa. Todos tenemos la capacidad de crear, lo único que tenemos que hacer es encontrar la forma más apropiada para cada uno.
Existen dos maneras de llevar a cabo este tipo de herramienta terapéutica: libre y estructurada. La terapia libre consiste en dejarnos llevar y crear lo primero que parezca en nuestra mente sin ni siquiera saber qué es lo que estamos haciendo hasta que lo hemos terminado. En esta vía abrimos las puertas del inconsciente y dejamos que afloren a la conciencia. También es un buen método para incrementar la expresión de la creatividad en general. La terapia estructurada se basa en materiales específicos, con el fin de trabajar ciertos aspectos o profundizar en ellos. El terapeuta puede pedir al paciente que cree varias máscaras que reflejen facetas de su personalidad, que dibuje los sentimientos que experimenta ante una determinada enfermedad, etc. El doctor Siegel, por ejemplo, le pide a sus pacientes que creen imágenes relacionadas con su tratamiento para descubrir de este modo cuáles son sus creencias acerca de la terapia y cómo están afectando a los resultados.
El arte también es un excelente medio como apoyo en tratamiento de diversas enfermedades físicas. Se ha utilizado en casos de cáncer, SIDA, adicciones, traumas de apego, duelo, enfermedad mental, etc. pues los problemas emocionales emergentes en estos estados son varios y según la etapa de la enfermedad desbordantes. Según estudios realizados, el arte ayuda a modular al sistema nervioso autónomo, sistema hormonal, así como neurotransmisores asociados. Del proceso artístico se deriva un cambio en la actitud, la percepción del dolor, consiguiendo llevar a la persona desde un estado de estrés o un estado de mayor relajación y por lo tanto, de mayor integración. En el caso del autismo, por ejemplo, se encuentra en el arte un modo de interaccionar y así acceder a la comunicación. Su creación es la grieta a través de la cual el terapeuta logra alcanzar el solitario mundo del autista, quien se siente seguro en este marco artístico: un lugar donde todo puede ser predecible y las fronteras están establecidas. Poco a poco, ayudará a explorar el espacio y desarrollar otras formas de representación e incluso de comunicación.
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