20 abril 2012

bioenergética: la intervención terapéutica desde la Sintergética

     
Sintergética es el término que ha elegido el Dr. Jorge Carvajal para denominar su propuesta de sabiduría y salud. Deriva de la bioenergética y engloba todos los sistemas terapéuticos que trabajan con la energía, por tanto, esta propuesta incluye las medicinas y filosofías de oriente y occidente. 

La Sintergética integra los opuestos, haciendo de la unión de la medicina occidental y de las sabidurías milenarias de oriente una síntesis de salud, muy científica y muy humana a la vez.

El paradigma reduccionista que ha marcado la pauta durante los últimos años nos ha llevado al separatismo en su obsesión por analizar; de tal forma, que las personas hemos sido tratadas como órganos y síntomas en vez de cómo seres integrales que somos. La Sintergética propone recuperar la visión integral.

Actualmente, desde la biología y la física sabemos que somos patrones de información, en el universo todo es información y la información es conciencia. Desde esta nueva perspectiva la medicina sintergética recurre a la Medicina china de la cual toma los conocimientos de los cinco elementos, los meridianos y puntos de acupuntura (sin que sea necesario el uso de agujas), al Ayurveda con las doshas (vata, pita y kapha) de donde extrae la relación con el paciente a través de los pulsos, además de los nadis y los chakras. También integra conceptos de la Medicina antroposófica y, sobre todo, tiene en cuenta toda la sabiduría de la Teoría de biocircuitos y biorresonadores, además de la Auriculoterapia del Dr. Paul Nogier.

Como la Sintergética trabaja con las leyes de la conciencia tratando de facilitar la correcta distribución de la información, ha de utilizar para ello modernas herramientas, como son los sistemas RAM (amplificadores de resonancia mórfica), el softlaser, que es un láser blando de baja frecuencia, el autonosode, campos electromagnéticos, el color, el sonido y el desarrollo de la neurosintergia. Una herramienta más que utiliza la Sintergética, quizá una de las más importantes, es la sanación. En la sanación se reúnen terapeutas y personas de buena voluntad para, en un acto de servicio, intentar restaurar la energía con amor y ciencia.

Todo lo anteriormente citado va unido a un conocimiento profundo de lo mejor de la psicología humana, tiene en cuenta los sistemas de creencias y valores, el entorno sociocultural y, sobre todo, la historia de vida de la persona. Esto es así ya que el síntoma o la enfermedad es, simplemente, un señalador, una alarma que indica que algo falla en el conjunto del ser humano. Tratamos de ver la enfermedad como un mecanismo de aprendizaje para crecer como seres humanos y aportar a la vida aquello que se espera de nosotros. Esto convierte al paciente en protagonista tanto de su enfermedad, como de su recuperación. Convierte al terapeuta en un acompañante, en un guía que ha de poner al servicio del paciente todo lo que conoce para poder ayudarle en su camino. Esto conlleva, por parte del terapeuta, un adecuado trabajo con su carácter para poder ayudar desde una correcta visión, correcta escucha y correcta palabra. Como bien dice el Dr. Carvajal, el terapeuta ha de ayudar a elevar los ojos del paciente al alma.

En definitiva, la Sintergética va más allá de una propuesta terapéutica, es una filosofía de vida aplicable a todos los campos de interacción humana: salud, educación, economía, política, … proponiendo correctas relaciones a través de un crecimiento personal que nos permita evolucionar de manera armónica con la cambiante cadena de acontecimientos cada vez más rápidos e imprevisibles que nos está tocando vivir, pudiendo convertirnos en cocreadores de realidades, en vez de ser víctimas de los acontecimientos.

Te recomiendo ver el siguiente video:  http://vimeo.com/38227804

09 abril 2012

transpersonal: renacer desde un ego desactualizado

     
La primera toma de conciencia establece una distancia infinita entre YO y mí mismo. Tengo pues que  recuperarme, re-crearme, volver a comenzar. ¿Pero qué escoger? Un nuevo universo, establecer en mí valores de libertad, de alegría y de generosidad. A la mesa de la amistad no nos alimentamos solo de pan y de alimentos, sino sobre todo de amistad.  Es un símbolo de un segundo origen, de la adhesión al nuevo nacimiento; ser hombre es escogerse, armonizar todo su ser a fin de que cante y sea para todos los seres una fuente, una amistad. Es algo muy grande sentir que la toma de conciencia nos invita a trasfigurar el yo en un llamado de generosidad y libertad. Eso vale para nosotros, para nuestra casa, nuestra comida, para el pensamiento. Y vale para nuestro cuerpo.
Estamos acostumbrados a hacer una distinción simplista entre el cuerpo y el alma. La materia tal como la experimentamos, la conocemos solo bajo forma de pasión. El biólogo y filósofo Jean Rostand dijo sobre la actitud ante la vida inconsciente: "El que ha perdido la capacidad de respeto ante la vida biológica es como si estuviera muerto".  Rostand desde una postura mate­rialista, tiene una pasión ardiente por la verdad. Para los sabios el respeto de la verdad es tan importante que el cuidado que le dan a su cuerpo, y a su misma seguridad. Es pues, claro que para los sabios la materia no es un dato bruto sino que está impregnada de pensamiento. La mente encuentra su alimento en el universo y la ciencia jamás deja de ser diálogo. Y si miramos la materia que es el cuerpo, toda su belleza, es una potencia de símbolo. Una mano que estrechamos es todo un misterio en que encuentra su símbolo la amistad y eso es lo que hace su grandeza. Isadora Duncan un día que danzaba dijo: "No soy yo, no me miren a mí, es la idea". Su cuerpo era símbolo de una idea.
La única materia que podemos conocer es una materia en estado de movimiento, que simboliza una presencia. Cada uno modela su cuerpo según lo que elige para sí mismo porque cada uno irradia en el mundo del pensamiento y todo eso es un solo cuerpo y alma: un impulso hacia lo invisible.
Tenemos que nombrarnos totalmente: cuerpo y alma. Tenemos que enraizarnos en un mundo nuevo. La caña pensante de Pascal cuando habla del hombre. Operar la trasformación del punto que éramos en el universo, para hacer una polaridad de luz, de generosidad y alegría. También encontramos la corriente de la muerte. Es una tarea necesaria entender y liberarnos de la muerte, pues hay una muerte que es liberación en que todo se trasforma  en luz y amor, en que la vida es un cohete lanzado hacia a eternidad.
Hay que reconocer el esplendor y la vocación del cuerpo y solo podemos transfigurarnos embelleciendo el cuerpo. El sentido de la mística no es envilecer el cuerpo sino reconocer en él un poder infinito de símbolo, el sacramento del espíritu y la divinidad. La primera revelación de Dios es siempre un rostro de hombre, y todos los textos estarían eternamente muertos si no vivieran a través de un rostro humano, es decir de un cuerpo divinizado. Tenemos pues que volver a crearlo como también volver a crear el pensamiento. Introducir en el cuerpo un impulso de vida y amor contra el impulso de la muerte.
No hay duda de que el cuerpo está llamado a esa trasfiguración, y toda la pureza quiere decir: ¡El cuerpo es un misterio divino y sagrado! ¡No le hagan daño porque todas las fibras de su ser están llamadas a vivir de la divinidad! Entonces se entiende que en este sentido la muerte está vencida, evacuada. Sentimos que cuando el hombre salva solo su piel, perece. El que sacrifica su piel, el mártir, el héroe, pierde su piel pero afirma la vida. Sentimos que el gran viviente ha escogido morir porque ha vencido la muerte.
El fin de todo es que no hay fin, que la vida resucita. Ahí llega el segundo nacimiento: morimos de una muerte que no es disolución sino liberación en que se encuentra el último grado de un amor en que el cuerpo se ha hecho rostro del hombre, en que está listo para comenzar de nuevo. El ejemplo de Cristo en nuestra tradición nos muestra como entrar en la muerte para liberarnos de la muerte, porque venció la muerte, porque no la miramos como último nivel para entrar en la vida. Toda vida puede volver a comenzar y llegar al segundo nacimiento.
Recordemos el alba de la Resurrección y pensemos en el alba de un mundo que puede surgir de un nuevo origen. Conservemos el sentimiento de que el cuerpo está llamado a la vida eterna, que es sagrado y divino, y que debemos tratarlo con máximo respeto. El mundo en que nos introduce Cristo resucitado es un mundo transfigurado. La Pacua no es más que entender el triunfo de la vida en todas sus dimensiones.

Te recomiendo ver el video:  http://youtu.be/sY8tYSqs44U

06 abril 2012

humanista: salud y emociones

La salud humana es un complejo proceso sustentado sobre el equilibrio de factores bio psico-sociales, es decir, una persona sana tiene en equilibrio tanto su cuerpo como su mente en adaptación con su entorno. Sobre esta relación mente-cuerpo trata la medicina psicosomática, que se centra en el estudio de las interacciones entre los procesos psicológicos (mente) y la ocurrencia de ciertas enfermedades (cuerpo). Establecida esta relación, el psicólogo Robert Ader se dedicó a investigar como influyen ciertos procesos psicológicos y sus emociones asocidas en la salud (USA, 1974). Es así como nace un nuevo campo de investigación, la Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI), que estudia los vínculos que existen entre el sistema inmunológico y el sistema nervioso central. Su mismo nombre reconoce las relaciones: psico o "mente"; neuro, que se refiere al sistema nervioso y endocrino a la interrelación con las hormonas como mensajeros químicos del organismo;  inmunología, que se refiere al sistema inmunológico. Ha sido utilizada para establecer posibles relaciones entre los factores de comportamiento y la progresión de enfermedad. Según Ader, hay una infinidad de modos en que el sistema nervioso central y sistema inmunológico se comunican, múltiples sendas biológicas que hacen que la mente, las emociones y el cuerpo estén íntimamente interrelacionados.

Se está descubriendo que los mensajeros químicos que operan más ampliamente en el cerebro y en el sistema inmunológico son aquellos que son más densos en las zonas nerviosas que regulan la emoción. A cargo de estas investigaciones está el psicólogo David Felten. Él comenzó notando que las emociones ejercen un efecto poderoso en el sistema nervioso autónomo (SNA), que es el que regula las acciones involuntarias, es decir, recibe la información de las vísceras y para actuar sobre músculos, glándulas y vasos sanguíneos. Detectó un punto de reunión en donde el SNA se comunica directamente con los linfocitos y los macrófagos, células del sistema inmunológico. Se descubrieron contactos semejantes en sinapsis de las neuronas. Este contacto físico permite que las células nerviosas liberen neurotransmisores para regular estas células (Goleman, 1996). Luego de diversos estudios, David Felten concluyó que sin esas terminaciones nerviosas el sistema inmunológico no podría responder correctamente al desafío de los microorganismos patógenos invasores. En resumen, el sistema nervioso no sólo se conecta con el sistema inmunológico, sino que es esencial para la función inmunológica adecuada

Otra vía clave que relaciona las emociones y el sistema inmunológico es la influencia de las hormonas que se liberan con el estrés. Las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y el cortisol, entre otras, obstaculizan la función de las células inmunológicas: el estrés anula la resistencia inmunológica, supuestamente en una conservación de energía que da prioridad a la emergencia más inmediata, que es una mayor presión para la supervivencia (Goleman, 1996).

Basándose en esto, se ha establecido la hipótesis de que el estrés y las emociones negativas, como la ira, la ansiedad y la depresión, podían ser la causa de ciertas enfermedades. Las investigaciones no han arrojado datos clínicos suficientes como para establecer una relación causal, pero sí se reconoce que, estas emociones, afectan la vulnerabilidad de las personas a contraer enfermedades. Asimismo, se investiga si las emociones positivas son beneficiosas a la hora de la recuperación de la enfermedad.

También, las emociones y la salud se relacionan cuando uno ya está enfermo, podemos ser emocionalmente frágiles mientras estamos enfermos porque nuestro bienestar mental se basa, en parte, en la ilusión de invulnerabilidad. La enfermedad hace estallar la ilusión de que nuestro mundo privado está a salvo y seguro. De pronto nos sentimos débiles, impotentes y vulnerables. La emoción más típica cuando estamos enfermos es el miedo.
Conocer las propias emociones es algo fundamental. Reconocer cuál es la emoción que estamos sintiendo, en el momento en que la sentimos es tremendamente útil, ya que nos permite un mayor conocimiento de nosotros mismos y también nos permite saber canalizar y expresar esas emociones hacia los demás de manera adecuada.


18 marzo 2012

humanista: el arte como autoconocimiento

El Ser Humano ha usado el arte como modo de expresión antes incluso de que apareciera el lenguaje verbal. Las antiguas tribus africanas lo han utilizado en rituales de curación y los psicoterapeutas actuales han visto en el proceso artístico una forma de expresar sentimientos y conflictos internos. La Asociación Americana de Terapia Artística define el arteterapia como " una profesión que utiliza el arte, las imágenes, el proceso creativo y las respuestas del individuo antes sus creaciones como reflejos de su desarrollo, habilidades, personalidad, intereses, preocupaciones y conflictos internos".
Se trata de encontrar reconciliación, fomentar la autoconciencia, desarrollar habilidades sociales, manejar conductas adecuadamente, resolver problemas, reducir la ansiedad, ayudar a orientarse hacia la realidad e incrementar la autoestima.
El arte supone una forma fácil y cómoda de bucear en nuestro interior, para poner los conflictos fuera y manejarlos de un modo indirecto, transformandolos de una manera creativa. Todos tenemos la capacidad de crear, lo único que tenemos que hacer es encontrar la forma más apropiada para cada uno.
Existen dos maneras de llevar a cabo este tipo de herramienta terapéutica: libre y estructurada. La terapia libre consiste en dejarnos llevar y crear lo primero que parezca en nuestra mente sin ni siquiera saber qué es lo que estamos haciendo hasta que lo hemos terminado. En esta vía abrimos las puertas del inconsciente y dejamos que afloren a la conciencia. También es un buen método para incrementar la expresión de la creatividad en general. La terapia estructurada se basa en materiales específicos, con el fin de trabajar ciertos aspectos o profundizar en ellos. El terapeuta puede pedir al paciente que cree varias máscaras que reflejen facetas de su personalidad, que dibuje los sentimientos que experimenta ante una determinada enfermedad, etc. El doctor Siegel, por ejemplo, le pide a sus pacientes que creen imágenes relacionadas con su tratamiento para descubrir de este modo cuáles son sus creencias acerca de la terapia y cómo están afectando a los resultados.
  
El arte también es un excelente medio como apoyo en tratamiento de diversas enfermedades físicas. Se ha utilizado en casos de cáncer, SIDA, adicciones, traumas de apego, duelo, enfermedad mental, etc. pues los problemas emocionales emergentes en estos estados son varios y según la etapa de la enfermedad desbordantes. Según estudios realizados, el arte ayuda a modular al sistema nervioso autónomo, sistema hormonal, así como neurotransmisores asociados. Del proceso artístico se deriva un cambio en la actitud, la percepción del dolor, consiguiendo llevar a la persona desde un estado de estrés o un estado de mayor relajación y por lo tanto, de mayor integración. En el caso del autismo, por ejemplo, se encuentra en el arte un modo de interaccionar y así acceder a la comunicación. Su creación es la grieta a través de la cual el terapeuta logra alcanzar el solitario mundo del autista, quien se siente seguro en este marco artístico: un lugar donde todo puede ser predecible y las fronteras están establecidas. Poco a poco, ayudará a explorar el espacio y desarrollar otras formas de representación e incluso de comunicación.

07 marzo 2012

sistémica: ¿qué se consigue con una constelación?

Las constelaciones familiares son una terapia grupal orientada a buscar soluciones en el contexto familiar y laboral. La tendencia natural de un paciente o un consultante es la de buscar el problema más que la solución. Parece ser que hay como un gusto patológico en recrearse en los problemas. Si se mira demasiado el problema se deja de ver la solución. Sin embargo, es necesario aclarar que la solución no tiene que ser la desaparición del conflicto sino una comprensión distinta del mismo, un reconocimiento de lo que es desde una visión diferente de los hechos.

El primer objetivo consiste en centrar a la persona en lo que realmente necesita, pues muchas veces para evitar el problema principal se pierde en problemas secundarios. Generalmente esto se consigue mediante un diálogo respetuoso y directo, sin dejarnos seducir por el dolor, por el contrario antes que mi compasión le ofrezco mi respeto, a través de la intuición y de la información que da respecto de su familia, un problema laboral en realidad esconde un conflicto de grupo familiar, un problema de celos es la transmutación de abusos en la infancia, etc. Cada caso es único, no hay estereotipos para explicar el dolor de los pacientes. 

Cuando se pone en marcha el proceso de ir poniendo orden en la vida, respetando las leyes del sistema, como la pertenencia y la lealtad, vamos encontrando un lugar que nos corresponde verdaderamente en el entramado de las relaciones. Con esa concordancia se vive el primer atisbo de paz.

Las soluciones no siempre tienen que ser de orden racional. Muchas veces, hay que hablar un discurso diferente del que estamos acostumbrados, porque es evidente que el discurso no ha funcionado de lo contrario no estariamos solicitando ayuda. Suele ser difícil “desprogramar” ese discurso sobre los problemas, pues algunos de ellos han hecho una maestría, sin saberlo, sobre sus dificultades, es decir, son expertos en su dolor. El trabajo consiste en hacernos expertos en la solución y repito, muchas veces la solución no es de orden racional.

06 marzo 2012

transpersonal: la experiencia perinatal

Puesto que bajo circunstancias ordinarias no recordamos los detalles de nuestro nacimiento, la mayoría de profesionales tienen dificultades a la hora de aceptar que puedan ser psicológicamente significativos. Sin embargo, investigaciones recientes han confirmado y posteriormente desarrollado, las ideas originales del discípulo de Freud, Otto Rank, sobre el importante papel que el trauma del nacimiento y las influencias prenatales, tienen sobre la vida humana.

A medida que los estados no ordinarios de conciencia se hacen más profundos, las experiencias normalmnete se desplazan más allá de la biografía postnatal hacia dos aspectos críticos de la vida humana: su inicio y su fin. A nivel perinatal, el nacimiento y la muerte están íntimamnete ligados, lo que parece reflejar el hecho de que el nacimiento humano es un acontecimiento difícil y potencialmente amenazador para la vida. Cuando alguien revive el recuerdo del nacimiento, a menudo afronta formas extremas de temor a la muerte, pérdida de control y locura, a causa de ello puede comportarse de un modo desacostrumbrado y dar la sensación de estar en un estado semejante a la psicosis.

Cuando el material del nivel perinatal del inconsciente se presenta en la conciencia, las personas se sienten preocupadas por la muerte.Dichas experiencias alternan o incluso coinciden con una intensa lucha por nacer o liberarse de una forma muy incómoda de confinamiento. En esta situación, podemos revivir el trauma del nacimiento biológico. Sin embargo, este proceso puede experimentarse también como un nacimiento espiritual, una poderosa apertura mística y una reconexión con lo divino.

En tales experiencias a menudo se entrecruzan motivos mitológicos del inconsciente colectivo, que C.G.Jung describió como arquetipos. El simbolismo concreto asociado con estos temas arquetípicos puede provenir de cualquier cultura del mundo y no está limitado en modo alguno al conocimiento intelectual previo del tema. El nivel perinatal del inconsciente representa por tanto la frontera entre el inconsciente colectivo e individual.

Una vez se activa el nivel perinatal, se inicia un complejo proceso psicológico de muerte y renacimiento que incorpora distintas pautas de experiencia caracterizadas por emociones , sensaciones físicas e imágenes simbólicas específicas. Un exámen más detallado revela que dichas pautas están vinculadas a las fases del nacimiento biológico, desde el estado que precede al parto hasta el momento de emerger al mundo.

Stanislav Grof

bioenergética: la belleza de la autorregulación

El cuerpo humano como organismo vivo, trata en todo momento de encontrar un equilibrio interno que le permita mantener y desarrollar su propia vida. Dado que estamos sometidos a muchos estímulos, sean internos o externos, de naturaleza psíquica o física, el movimiento y el cambio son constantes en el organismo. Bostezamos cuando estamos cansados o aburridos, suspiramos tras aguantar alguna situación, lloramos cuando estamos en contacto con una situación o memoria que nos entristece, etc. Estos actos sencillos y cotidianos, se rigen por un deseo o necesidad de equilibrio interno. A veces, la expresión intensa de este deseo se manifiesta en diversos síntomas, que acostumbramos a ver como algo negativo, sin reparar en el papel que juegan en el reajuste corporal.

Cuando la atención consciente se dirige simplemente hacia el movimiento espontáneo, el organismo recupera una sensibilidad que le es propia. Podemos entonces apreciar en una forma más directa el estado real del cuerpo, su necesidad y sus deseos. Sentimos cada vez más la fluidez o el bloqueo del movimiento interno, sea a través de la respiración, la tensión muscular, la imaginación o el pensamiento. A la vez surge la necesidad de recuperar una mayor fluidez allí donde sentimos bloqueo.

El cuerpo se autorregula, lo hace constantemente. La expresión de esta capacidad proporciona elasticidad interior, un amplio poder de contracción y distensión tanto muscular como emocional. Esta dinámica saludable genera kálos, la belleza y el orden propios de la inteligencia poiética. A partir de este vocablo griego nos adentramos en lo hermoso cualificado también como noble, honesto, en un contexto de placer y felicidad. Desde la práctica a la teoría, transitamos la percepción corporal para llegar al ser, a la abstracción mental que nos ayuda a repetir la experiencia en otros contextos.

Ahora, desde mi experiencia, elaboro un cuerpo teórico que me dará soporte en la enseñanza, en el acompañamiento terapéutico. A lo largo de mi vida, he transitado diversos caminos en relación a lo corpóreo y por lo tanto, de sus emanaciones emocionales. A través de la danza, he experimentado como el cuerpo adquiere conciencia postural y un control primario donde la emoción y los pensamientos afloran desde dentro. En mi experiencia a través del masaje y otras técnicas manuales observo cada día como se despierta un potencial de escucha corporal que va más allá de la mente, donde el cuerpo entra en diálogo íntimo con el estímulo externo. En el camino de la bioenergética, he vivenciado que cualquier sufrimiento surge del espejismo de la distancia, que genera gradualmente miedo y odio hacia uno mismo y como consecuencia la fragmentación, la enfermedad como ausencia de amor. Las palabras de Dussel concretan esta dinámica con gran sabiduría: “sólo el que ha vivido la proximidad en la justicia y la alegría satisfaciendo su deseo, toma a cargo su responsabilidad de los iguales”.

La atención a los cambios del cuerpo, la escucha de diferentes modos de mover y articular, la exploración de ritmos, espacios y fuerzas variadas crean múltiples combinaciones de trabajo. Todas ellas, nos llevan a la integración de las diversas partes que nos conforman, la integración en el universo propio de dentro afuera y de afuera a dentro. El pulso de la vida que nos recuerda inconscientemente, cuál es el camino.
El cuello y la pelvis son dos puntos cruciales, importantes centros propioceptivos. Desde el cuello conectamos la mente al cuerpo y a las emociones. En nuestro sacro, que como el propio nombre indica es un lugar sagrado, el sagrario dentro de nuestro cuerpo, donde reside la fuerza creativa en su expresión más vital, pues desde ahí surge la nueva vida. Sin embargo también residen tabúes, condicionamientos sociales, bloqueos que un día se instauraron a raíz de los mecanismos de defensa aprendidos.

Y desearía acabar hablando de lo que constituye el inicio de cualquier trabajo desde el cuerpo. La importancia de la raíz, para asegurar un terreno de seguridad, de confianza en lo que me rodea y en mi mismo. Desde la conciencia de la raíz todo se construye, todo finalmente se diluye en la expresión última del potencial de cada ser humano. Raíz, sacro, cuello, tres puntos que servirán de apoyo a la forma de cada individuo, cada uno en su historia personal y en su momento preciso. Qué maravilla la perfección del cuerpo tal y como es! Los pilares corporales nos acercan a la dualidad, la polaridad en la que nos tenemos que aprender a manejar, la unión a la tierra y la abertura hacia el cielo, el espacio. Finalmente, todo confluye en un único punto, que soy yo mismo, que también es el otro como expresión de la misma fuerza vital. El uno en nuestro centro, la unicidad en la memoria corporal resonando con todo.

22 febrero 2012

humanista: los recursos creativos al servicio de la enfermedad

Las personas que transitan por la anorexia o la bulimia no perciben el cuerpo, la mente y el espíritu como unidad, tienen una relación distorsionada con su propio cuerpo. Lo desconocen porque en realidad no quieren percibirlo y a menudo llegan a despreciarlo. El trabajo regular de percepción corporal ayuda a que aprendan a escucharse, a percibir las distintas regiones corporales y las sensaciones asociadas en sus matices positivos y negativos. En el grupo redescubren la sensualidad, en su sentido más amplio y experimentan vivencias corporales de atracción y repulsión, incluso la amenaza y el temor.
 
Por otro lado, la figuración creativa es una actividad que puede contribuir notablemente a la consolidación del yo, especialmente importante en la adolescencia que es cuando existe mayor incidencia de la enfermedad. Al expresar mediante formas y colores los conflictos internos, con frecuencia actúan más libres de angustia que en un diálogo hablado. Además, la contemplación posterior de la imagen estimula la facultad propioceptiva al tiempo que se fomenta una mayor receptividad hacia los demás.
Una dinámica enriquecedora del taller de arteterapia es utilizar el mayor abanico de posibilidades creativas para poder acceder a todo tipo de intereses y personalidades. Desde el movimiento a la plástica, de la plástica a la escritura creativa, de la escritura a la dramatización y así sucesivamente encontrando el hilo conductor de los episodios conflictivos en cada participante.        

La interacción entre la persona y su creación permite su posicionamiento y ofrece la posibilidad de escoger entre las diferentes maneras y distancias para observar y ser observado. Las creaciones de gran formato, bien sean realizadas en la pared o en el suelo, colocan al paciente en un nivel semejante en cuanto al espacio que ocupan. Una propuesta de encuadre fenomenológico es dibujar la propia silueta para poder reconocer la posible distorsión con la realidad. Sin embargo, esta curva cerrada al mismo tiempo se puede abordar como un territorio metafórico de creación libre donde colocar objetos personales, memorias simbolizadas en fotografías, cartas, letras de canciones, libros que han marcado una época, etc., para reconocer la riqueza del universo personal.

Es importante explicarles la imposibilidad de transformar su silueta sin límites y al mismo tiempo valorar sus virturdes.  La composición original puede llevar a modelos más humanos así como a modelos de belleza femeninos y también masculinos, que después serán comentados y reelaborados. Por otro lado, los murales temáticos ayudan a concretar las visiones idealizadas en grupo y a poder acceder a una mejor comprensión del propio cuerpo y su funcionalidad, valorar sus características físicas y psicológicas.

Siguiendo un modelo de bienestar basado en la creatividad y la comunicación podemos ayudar a adquirir una mayor conciencia y responsabilidad con la enfermedad. El masaje y dinámicas a través de juegos, empleando la respiración consciente y otros ejercicios energéticos pueden aportar experiencias táctiles seguras, nutritivas, dar un sentido más acertado de los límites del cuerpo. Este aspecto es muy importante a ser trabajado en los trastornos de alimentación porque la vinculación se realiza a menudo de un modo simbiótico, tendencia adquirida desde la relación parental. Además, según vamos conociendo mejor las fronteras de nuestro cuerpo, tenemos más posibilidades de protegernos de las influencias nocivas de los demás. El tacto afectivo compartido entre amantes, familiares o amigos podrá expresarse con más facilidad y disfrutarse con más plenitud. Como dice el investigador Saul Saunberg “el tacto es diez veces más poderoso que el contacto visual o verbal”. Es la base de la auto-protección, aumentando consecuentemente la sensación de seguridad

Los niños y los adolescentes suelen usar el arte de forma espontánea. Los adolescentes pueden servirse del arte para superar esa difícil etapa en la que están descubriendo y contrastando su propia identidad. Muy probablemente están transmitiendo mucha información acerca de sus estados internos mediante los dibujos que realizan. Es por esta vía por la que tendremos que acceder en muchas ocasiones, porque como dice el psiquiatra Jean-Pierre Klein, sería absurdo esperar un enunciado del tipo “yo quiero curarme” porque aún está intentado definir su “yo” y sus deseos son ambivalentes. Se han de respetar sus defensas y evitar enfrentarse a sus resistencias, planteando un contexto creativo en tercera persona, para que el adolescente que afirma: “no me gusto” “estoy harto/a de mí mismo/a” llegue a reconciliar las diferentes partes dentro de sí que se encuentran en una relación conflictiva. Se puede proponer actividades como la elaboración de un personaje, el modelado en barro, ambas como proyección de su mundo interno, o también la percusión, con el propio cuerpo o con objetos, que ponen en la escena del taller actos, que por una vez, no son destructores.

El ayuno fanático, el vómito provocado y la consiguiente alteración en la masa corporal, no son más que síntomas del cuadro visible de la enfermedad. Este comportamiento externo responde a un fuerte angustia interior, expresión de una serie de problemas psíquicos. 
Las personas anoréxicas y/o bulímicas luchan contra su propia corporeidad empleando los medios más brutales, a veces destructivos. Paradójicamente, hacen del cuerpo un factor dominante. Sabiendo que nuestro cuerpo es un instrumento maravilloso que nos permite aprender en esta vida, desde el arte podemos derivar esta tensión hacia un trabajo más inclusivo de pensamientos y emociones reprimidas. Un ejemplo sería la construcción de su reloj de vida para ver el pasado de un modo nuevo, crear alrededor de la rabia y el miedo para poder perdonar o buscar el propio significado del amor para construir una visión positiva del futuro. Todo en un contexto transformador y a su vez, potenciador de las emociones positivas. Martín Seligman, precursor de la psicología positiva, se convenció de que la educación es mucho más que la corrección de defectos, se trata de reconocer y fomentar sus valores. De este modo, no nos podemos limitar a estudiar las debilidades y los traumas, sino también ocuparnos por la felicidad y las capacidades. 

Con el arteterapia podemos ayudar a estos jóvenes a construir una personalidad más integrada, un carácter positivo, que hace que merezca la pena vivir la vida. La persona con trastorno de alimentación cae recurrentemente en el obstáculo del victimismo, afianzándose en el arquetipo del huérfano por no tener los recursos pertinentes. Por ello, es muy importante potenciar la seguridad y la identidad en su territorio interior. Aunque la enfermedad surge como medio para reclamar cuidados y afecto, comúnmente en familias desestructuradas donde la comunicación no fluye fácilmente, sabemos que no siempre somos más felices por recibir, sino también por disfrutar en el acto de dar. Una comprensión más profunda aparecerá como consecuencia de acciones positivas al contactar con la propia autenticidad, con el dominio del corazón en el ritual creativo del dar y recibir.

El acercamiento posterior a la creación puede ser arduo dependiendo de la conciencia de la enfermedad que tenga la persona. La resistencia al cambio es alta en los primeros estadios. Sin embargo, en el arteterapia partimos de la hipótesis de que la intervención no ha de resolver, sino que  ha de ayudar a superar el enfrentamiento por medio de una forma y un contenido. Como diría el dramaturgo e investigador Grotowsky, la experiencia de lo “vivo” es la pregunta, mientras que la creación es la respuesta. La creación en terapia, acto y resultado, permite la transformación profunda del sujeto para que construya poco a poco su propia cosmogonía, se construya como autor de su propio destino.

Una de las principales características en las enfermedades mentales es la disociación entre mente y cuerpo. Toda fragmentación es causante de enfermedad. Por lo tanto, un aspecto siempre importante es considerar la obra como una totalidad artística y no como una reunión de partes. Crear un conjunto, cuidar su integridad artística y su expresividad. La palabra, el sonido, el color y el movimiento contribuyen a la totalidad y la unicidad de una forma artística coherente. En las palabras del físico premio Nóbel W. Heisenberg “separar las partes del todo constituye un error esencial, la realidad se encuentra en la unidad y la complementariedad”. La dirección es rescatar la integridad, avanzar en un proceso de síntesis, en el que la dimensión molecular, emocional y mental son notas de la misma sinfonía.

El intelecto es una conquista maravillosa y corresponde a un paso importante en el proceso evolutivo, sin embargo considerar que es quien nos define como humanos es uno de los errores más peligrosos y extendidos. Un error del que estamos despertando a gran escala. Cada vez hay una mayor penetración en la opinión pública, así como a nivel académico, de la idea de que es la inteligencia emocional, la que determina nuestra capacidad de relacionarnos, adaptarnos y ser felices. Uno de los efectos de un intelecto disociado del corazón es la enfermedad mental. La solución esta en despertar a esta nueva conciencia. Despertar es reclamar ese potencial humano infinito que nos aguarda cuando abrimos el corazón. El corazón sólo tiene cerradura, la llave sólo la tiene, sólo la ha tenido y sólo la puede tener el dueño, el propio paciente. El arte es una vía directa al corazón. El arte es una magnífica herramienta de catalización, ya que no todas las emociones se comunican a través de la palabra.

20 febrero 2012

transpersonal: potencial emergente

La mente está siempre ocupada. Está en continuo contacto con el mundo objetivo mediante sus cinco sentidos. Los sentidos informan y la mente reacciona. Nosotros somos arrastrados por la acción. No podemos salirnos de esta manera de hacer que la mente y los sentidos se han creado porque se basa en la costumbre desarrollada a lo largo de nuestras vidas.

Las tradiciones de conocimiento desde antiguo nos aconsejanque antes que el pensamiento se transforme en palabra o en acción, uno tiene que ver hasta qué punto es puro e impersonal. La orientación que se tenga permitirá que experiementemos la Vida al mismo tiempo que nos relacionemos con el exterior con armonía o desequilibrio. Conrolar la mente y los sentidos por métodos de supresión puede llegar a ser autodestructivo. Nos olvidamos que el cuerpo, la mente y los sentidos son impersonales y actúan dependiendo sólo de nosotros.

A la espiritualidad se puede llegar sólo mediante un adecuado entendimiento. Ello requiere obrar inteligentemente. Quedar condicionado es algo que tiene que ver con nuestro entendimiento personal, pero no tiene nada que ver con las cosas que nos rodean. El que hace las cosas impersonalmente se siente libre aunque esté rodeado. El que tiene motivos personales se limita a sí msmo con su pensamiento aunque se encuentre incluso en un desierto.

Cuando no hay limitaciones ni condicinamiento, nuestra vida es impersonal. Al ser impersonales, somos libres. No hay preocupación por el futuro porque no hay expectativas en la mente. El impulso por proyectar, el ansia por hablar, la prisa por demostrar, la inclinación a criticar, son cosas que desaparecen.
Ser impersonal es ser espiritual.

18 enero 2012

transpersonal: los inicios


Abraham Maslow ha sido una figura muy inspiradora dentro de las teorías de personalidad. En la década de los 60, las personas buscaban otras vías de autoconocimiento que los mensajes reduccionistas y mecanicistas de los conductistas y psicólogos fisiológicos. Buscaban un sentido y un propósito en sus vidas, incluso un sentido mucho más místico y trascendental. Tanto es así, que hacia el final de su vida, Maslow dio el impulso a lo que se llamó la cuarta fuerza en psicología. Los freudianos y simpatizantes de la psicología profunda constituían la primera fuerza; los conductistas, la segunda; su propio humanismo, incluyendo quizás a los existencialistas europeos, eran la tercera fuerza. La cuarta fuerza fue la psicología transpersonal, que partiendo de los filósofos orientales, investiga cuestiones como la meditación o niveles no ordinarios de conciencia en una atención total, llamada consciencia-presencia. El desarrollo espiritual es visto como una capacidad innata en todo ser humano. Es un impulso hacia la totalidad, el descubrimiento del verdadero potencial de uno mismo. 
La teoría de Maslow se entrelaza con otras teorías en su constante impulso de traer al ser humano hacia la psicología. En esencia, lo que propone es simplemente extender el principio de la homeostasis a las necesidades, tales como la seguridad, pertenencia y estima. Maslow considera todas estas necesidades como esencialmente vitales. Posiblemente, la contribución más innovadora fue la importancia que le otorgó al amor y la estima para el mantenimiento de la salud. Por otro lado, afirma que todas estas necesidades están construidas genéticamente en todos nosotros, como los instintos.
El pensamiento que influyó en el surgimiento de la psicología humanista es muy amplio y podría resumirse como el que generaron todos aquellos que se han resistido a reducir la psicología y el estudio del ser humano a una mera ciencia. Por esto mismo, el principal cuestionamiento que se le ha hecho es su falta de rigor. Sin embargo, hay que tener presente que el humanismo como corriente de conocimiento privilegia la experiencia directa y el aprendizaje vivencial. Evolutivamente, es muy probable que la aparición de esta tercera fuerza, considerase las nuevas necesidades de expresión y relación del hombre contemporáneo. Entre otros aspectos, la psicología humanista abre la mirada hacia el cuerpo y rompe el determinismo de contemplar la psicología desde la psicopatología. Introduce conceptos antes no contemplados, como la creatividad, el amor y las emociones positivas. Si bien, las psicopatologías graves pueden limitar seriamente la libertad y creatividad sin el principio “yo estoy bien y tú estás bien” parece no tener sentido el crecimiento personal. Es sobre este potencial que puedo construirme y crearme a mí mismo.
Si somos privados de nuestras necesidades físicas básicas, si estamos viviendo bajo circunstancias amenazantes, si estamos aislados de los demás, o si no tenemos confianza en nuestras habilidades, podremos seguir sobreviviendo, pero no viviendo. No estaremos actualizando completamente nuestros potenciales. Una persona autorrealizada es aquella que es la que es. La tarea del ser humano es convertirse en él mismo, explorando todo su potencial. Esto no implica directamente convertirse en una persona totalmente sana, pero inevitablemente, este estado de autorrealización le llevará a un estado más saludable, sabiendo que llegue a donde llegue, estará bien.         
  
De la relación entablada con Kurt Goldstein, Maslow tomó el concepto de auto-actualización, que más adelante se interpretaría como el estado autorrealizado del Ser.  Consideraba que las necesidades básicas, aún cubiertas, pueden continuar haciéndonos sentir su presencia. De hecho, decía que tienden a ser aún más insaciables a medida que les alimentamos! Hace pensar en aquellos continuos deseos de acumular capacidades, de “ser todo lo que pueda ser”. Sin embargo, es en realidad, una cuestión de ser más completo, de estar “auto-actualizado”. Sin embargo, la superación tendrá lugar no por el miedo, sino por la propia alegría de superación de uno mismo frente al choque con el mundo.
            El ser humano necesita encontrar un sentido en su vida. Siendo nuestro mundo tan desarmónico y difícil en algunos casos, si las necesidades básicas no están satisfechas es lógico dejar de pensar en dedicarse a cultivar los potenciales. Analizando el modo de actuar en la vida de ciertas personalidades como Mahatma Gandhi o Albert Einstein entre otros, desarrolló entonces una lista de cualidades similares a todos aquellos que a Maslow le parecían personas auto-actualizadas.
De manera general, son personas centradas en la realidad, lo que significa que pueden diferenciar lo que es ficticio de lo que es real y genuino. También, centradas en el problema, es decir, que enfrentan los problemas de la realidad en virtud de sus soluciones, no como problemas sin salida o ante los que se someten. Además, creen que los fines no necesariamente justifican los medios; que los medios pueden ser fines en sí mismos y que los medios son con frecuencia más importante que los fines. 

Los auto-actualizadores parece que poseen también una manera peculiar de relacionarse con los demás. En primer lugar, tienen necesidad de privacidad, y se sienten cómodos estando solos. Son relativamente independientes del entorno, apoyándose más en sus propias experiencias y juicios. Así mismo, no son susceptibles a la presión social, de hecho, inconformistas en el mejor sentido.
Y disfrutan de las relaciones personales íntimas con pocos amigos cercanos y miembros familiares, más que un montón de relaciones superficiales con mucha gente. 
Maslow también observó que en su búsqueda de sentido tienen un sentido del humor no hostil, prefiriendo las bromas a costa de sí mismos o de la condición humana, pero nunca dirigida a otros. Poseen además, la cualidad de aceptación de sí mismo y de los demás, lo cual implica que prefieren aceptar a las personas como son, más que querer cambiarlas. La misma actitud la tenían consigo mismos: si tenían alguna cualidad que no fuese dañina, la dejaban estar, incluso aunque fuese una rareza personal. En consonancia con esto surge la espontaneidad y simplicidad: ellos prefieren ser ellos mismos antes que pretenciosos o artificiales. 
 Como última característica, remarcar una tendencia a vivir con mayor intensidad las experiencias que el resto de las personas. Una experiencia cumbre, como le llama el autor, es aquella que te hace sentir como parte del todo, como una unidad completa. Estas experiencias tienden a dejar una huella sobre las personas que las viven, cambiándoles a mejor. También han sido llamadas experiencias místicas y constituyen parte importante de tradiciones filosóficas, como el Taoismo. En resumen, se podría decir, que la persona en este estado autorrealizado, se encuentra más dispuesta a sentir que la vida en general, merece la pena, aún cuando normalmente sea vulgar o insatisfactoria. Desde el momento que se ha adquirido la existencia de la belleza, sinceridad, diversión, bondad, verdad y plenitud, la vida misma se ha justificado. 
De hecho, Maslow cree que mucho de lo malo que hay en el mundo actualmente viene propiciado porque no nos ocupamos demasiado de estos valores. No somos infelices porque seamos malas personas, sino porque ni siquiera tenemos nuestras necesidades básicas cubiertas. Cuando un auto-actualizador no llena estas necesidades, responde con metapatologías, una lista de problemas tan largo como la lista de necesidades. Para resumirlas, se podría decir que cuando nos vemos forzados a vivir sin estas necesidades, somos más susceptibles de desarrollar depresión, invalidez emocional, disgusto y un cierto grado de cinismo. 
Contemporáneos a Maslow, una serie de figuras intentaron acercarse al Ser en una aproximación diferente de la ortodoxia freudiana. Carl Gustav Jung tuvo un gran interés en el estudio de la espiritualidad humana y su afán por autodesarrollarse desde la creatividad y el arte, Alexander Lowen reivindica con profundidad la importancia del cuerpo en la psicoterapia o Victor Frankl incansable en la búsqueda del sentido de la existencia para lograr un mayor bienestar. 
Desde diversos caminos, pero todos ellos tenían el impulso de conseguir una mayor integración del ser humano, considerando los diferentes niveles de actuación y conciencia: el cuerpo físico, las emociones, la mente y lo espiritual. De hecho, la psicología humanista parte desde un reconocimiento del cuerpo como una fuente válida de mensajes acerca de lo que somos, hacemos y sentimos, así como medio de expresión de nuestras intenciones y pensamientos. Funcionamos como un organismo total, en que mente y cuerpo son distinciones hechas sólo para facilitar la comprensión teórica. Se integrarán ambas partes no sólo desde lo vivencial sino también desde un pensamiento estructurado y teórico que puede armonizar nuestra existencia. En este nivel, quizás Eric Berne con su contribución del desarrollo del Análisis Transaccional, ha conseguido enmarcar teóricamente un trabajo humanista con seriedad y sencillez.

En el final de su andadura Maslow percibió que la tendencia en el curso de nuestra autorrealización es ir alcanzando cada vez niveles de conciencia más evolucionados. Esta escalada evolutiva nos hace ser más integradores en el direccionamiento hacia la totalidad que somos. La trascendencia del ego implícita en este proceso nos hace al mismo tiempo considerarnos como únicos e irrepetibles. Posiblemente, para llegar a conseguir estar más cerca de nosotros mismos, la espiritualidad sea una herramienta a considerar con más atención y respeto, en el entendimiento de la relación del individuo con el universo que le rodea.

sistémica: tomar y agradecer

Cerramos los ojos y nos centramos.
Nos vemos como hijos
de nuestra madre y nuestro padre.
Los miramos con todo recogimiento,
con la mirada de niños pequeños hacia sus padres.
Con mirada amplia,
y con un amor increíblemente profundo.
Sentimos la mayor entrega
que jamás hayamos experimentado.
Era esa mirada de nuestra madre y nuestro padre antes de que se pusiera algo en medio.
Volvemos ahora a ese primer amor.

Miramos a los padres y vemos detrás a sus padres, y allá detrás a los padres de los abuelos, y sus padres, muchos, indefinidamente, hasta el principio.
A través de todas esas generaciones la vida fluye hasta nuestros padres, y, a través de ellos hasta nosotros. Es la misma vida.

Todo lo que es transmitido y recibido, todo está perfectamente hecho. Nadie puede añadir nada. Nadie puede quitarle nada. La vida fluye en su abundancia a través de todas esas generaciones.

Para nuestra vida no hay ninguna diferencia, cuales hayan sido los detalles, si fueron buenos o si fueron malos, si fuimos estimados o despreciados.
Al servicio de la vida, todos fueron igualmente buenos.
Así la vida alcanzó a mi madre y a mi padre y a través de mi madre y de mi padre llegó hasta mi.

Ahora abrimos nuestro corazón y nuestra alma a la abundancia de la vida, para que nos alcance a través de nuestra madre y de nuestro padre. Les decimos:

"Gracias. Lo tomo todo de vosotros, a su precio completo, a lo que os ha costado y que a mi me cuesta. Lo sujeto todo firmemente en vuestra honra. Y me entrego a su abundancia en lo que por circunstancias yo también se y tengo permiso de transmitir."

Entonces nos apoyamos en nuestros padres de los que hemos tomado enteramente la vida. Miramos hacia delante y después la damos, como siempre: a nuestros hijos, a nuestros nietos, a muchas generaciones que vienen detrás de nosotros. O, si no tenemos hijos, se la damos de otra manera al servicio de la vida. La vida fluye a través de nosotros y sigue después de nosotros.  Estamos profundamente vinculados con ella. 

Y así, la vida fluye.

Te recomiendo ver el siguiente video:  http://youtu.be/_1p-13mFcF4

bioenergética: la crisis del cambio

Esta crisis es una feliz oportunidad para regresar a lo que es de verdad esencial: nuestra propia humanidad.
En nuestros días el crecimiento artificial jalonado por la invasividadd de la competencia y de la guerra, se congela de nuevo cmo diciéndonos que la contracción es sólo aquelllo que sucede a a expansión. En las crisis despertamos, de las emergencias emergemos.

Si no nos resistimos al cambio podemos realmente crecer. ¿Qué ocurre si no nos resistimos a contraernos? Tal vez así la crisis podrá convertirse en una preciosa oportunidad para regresar a nosotros mismos. A través de esee ocaso, reconocer la belleza de nuestra noche interna. Estamos a tiempo para concebirnos de nuevo, para reinventarnos. En esta contracción puede suceder lo qu de veras vale para Ser: una expansión interior.

Si después de cada ezpansión el corazón no se pudiera contrarer no sería posible nuestra vida. Si en la matriz del caos no se gestara el nuevo orden, la evolución no sería posible. Regresar por los caminos recorridos, para encontrar adentro el lugar donde un día nos perdimos, es ahora necesario.

Perdimos el contacto con lo esencial cuando confundimos ser y tener, vivir y consumir, existir y cosechar. Perdimos el rumbo cuando nuestro intelecto se alejó de nuestro cnetro y sin corazón, nuestro crecimiento fué tan externo como peligroso.

Más tarde o más temprano, siempre regresamos sobre nuestros propios pasos. Cada paso es una huella, un surco en la tierra de la vida donde sembramos las semillas de nuestras acciones. Y ¿qué hemos sembrado?
la ilusión de una libertad sin responsabilidad. El espejismo de la exclusividad. La confusa idea de ser para tener, que nos ha llevado a la ilusión de creer que es esencia la apariencia.

hemos sembrado la semilla de la posesividad y nos hemos perdido la cosecha de la fraternidad. Sembramos para saciar nuestros sentidos y cosechamos el vacío de sentido. Hemos de cultivar la tierr de nuestras relaciones humanas pues de ella nace toda economía.

Es tiempo de aprender el vuelo del alma humana para contemplar la unidad del plan del que somos parte. Cultivar en presente la confianza para que en el horizonte de la vida se dibuje un nuevo amanecer.

No temamos, no nos caeremos de nosotros. A lo mejor tocamos fondo pero no hay nada más peligroso que las olas superficiales cuando no tenemos el ancla del ser en el fondo de nosotros mismos y regresar a la tierra, a la madre, a la a luz interior de nuestro recóndito fuego. Encontrar la belleza sencilla de lo esencial.
Se puede ganar perdiendo. Se puede perder ganando. Cuando no nos resistimos a perder el lastre del no ser, revelamos la alegre y sencilla levedad del Ser.

     Jorge Carvajal

humanista: la aportación de Eric Berne

El Análisis Transaccional  refleja la realidad de la experiencia humana, en la que dependiendo del grado de autonomía, podemos hablar de un destino que guía nuestras vidas, o de una vida que en gran parte puede construir su destino. Lo que nos ofrece el AT es un modelo de comprensión  y de ayuda del ser humano, contemplando las situaciones vitales más desorganizadas al mismo tiempo que aquellas que caracterizan su existencia autónoma y creativa. Desde su enfoque humanístico, los cambios se realizan de dentro a fuera siempre teniendo como aliado a la parte adulta del individuo para fijar metas.

El AT es un modelo de aprendizaje que reemplaza el concepto de enfermo mental por el de persona que necesita una diferente manera de ser integrada tanto internamente como socialmente. Es también un modelo sencillo de exponer en su diálogo terapéutico, objetivo, preventivo y efectivo por facilitar fácilmente la comprensión de la conducta propia y ajena aplicando las técnicas pertinentes para el cambio.

Eric Berne en su teoría de guión, en su modelo de estados del yo o en la teoría de los juegos psicológicos, se refería como un método fenomenológico pues fue elaborado a partir de su práctica clínica. Quizás ha sido posteriormente que se han propuesto visiones más existenciales que han ampliado sus orígenes con respeto y el mismo dinamismo creativo que su creador proponía. Entre ellos, están las últimas aportaciones de Cornell (1988) desde una perspectiva del desarrollo, Grégoire (2004/07) sobre los estados del yo como depositarios de comportamientos evolutivos y no sólo repetitivos. Más recientemente, Gloria Noriega (2008) introdujo el concepto de guión transgeneracional creando un puente entre el modelo berniano y la concepción sistémica de Bert Hellinger de asuntos familiares que se repiten en una cadencia inconsciente.

El dilema principal que subyace en el pensamiento berniano, como indica Lluis Casado, es el debate entre el guión limitador del individuo y la autonomía, el objetivo del crecimiento y por supuesto, de la psicoterapia, en la que la persona se libera  para vivir su vida en libertad. 

La terapia transaccional es contractual, los objetivos se fijan de común acuerdo ente paciente y terapeuta, entendiendo contrato como una meta objetiva de cambio positivo de conducta. ¿ cómo se superan las resistencias al cambio? Hay varias formas. Una es realizando diálogos entre los distintos estados del Yo sobre el contrato, buscando las intenciones positivas debajo de las resistencias. O bien, dando permisos para desobedecer ciertos mandatos prohibitivos. 


Un método claro para el diágnóstico, respetuoso con las necesidades de cambio y fortalecedor de los potenciales presentes o latentes de cada individuo por lo que es.