07 mayo 2014

humanista: el lugar del hemisferio derecho en nuestras vidas



Puede que nos hayamos olvidado, pero todos hemos sido niños. Por aquel entonces, veíamos la vida con asombro y la disfrutábamos jugando con la imaginación. Pero tarde o temprano nuestras ilusiones chocaron contra el muro que los adultos llaman “realidad”, que comenzamos a construir al iniciar nuestra andadura académica y profesional. ¿Cuántas veces nos han dicho que no podemos ganarnos la vida haciendo lo que nos gusta? De tanto oírlo, la mayoría nos lo terminamos creyendo, dejando nuestros sueños de lado.

Pero si cada uno de nosotros nace con un potencial, con un talento y con una misión determinados, ¿por qué en general nos dedicamos a profesiones que poco o nada tienen que ver con nuestros verdaderos valores? La respuesta puede encontrarse en nuestro cerebro. Este órgano está dividido en dos: el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho. Curiosamente, cada hemisferio procesa la información que recibe del exterior de forma distinta. Cada uno está relacionado con áreas y funciones diferentes. Podría decirse que ambos cuentan con su propia personalidad.


El hemisferio izquierdo es el responsable del lenguaje verbal, de la habilidad lingüística, de la capacidad de análisis, de la resolución de problemas matemáticos, así como de la memoria y el pensamiento lógico y racional. Es el más intelectual, formal y convencional de los dos; se le da muy bien absorber y almacenar información teórica y numérica, como nombres, definiciones o fechas. Por el contrario, tiende a controlar e inhibir sus sentimientos. Es el encargado de la organización, el orden, la estructura y la planificación. Es muy obediente y disciplinado, y se rige por medio de normas, reglas, protocolos, leyes y procedimientos estandarizados. Y utiliza el miedo para protegernos y mantenernos a salvo de potenciales amenazas y peligros.

Este hemisferio busca certezas y solamente se fija en la dimensión física, cuantitativa, tangible y material de las cosas. Y le cuesta mucho percibir los infinitos matices grises que se encuentran entre los extremos blanco y negro. El hemisferio izquierdo solo considera válida aquella información que pueda demostrarse a través de hechos irrefutables, resultados medibles y datos estadísticos

El hemisferio derecho, por otra parte, está más vinculado con la experiencia sensorial de todo aquello que sabemos que no puede expresarse con palabras, y que no por ello es menos real. Nos brinda la habilidad de interpretar señales, signos y metáforas, así como la capacidad de soñar y de comprender el significado oculto de las cosas. Este hemisferio nos conecta con la dimensión emocional y espiritual de nuestra condición humana; nos permite sentir la parte cualitativa, intangible e inmaterial de las cosas. Es el más artístico, original y rebelde de los dos; le gusta salirse de la norma e ir más allá de lo socialmente establecido. No tiene sentido del tiempo y está totalmente centrado y arraigado en el momento presente.
Destaca por su empatía, su compasión y su destreza para detectar los aspectos no verbales de la comunicación. Se le dan muy bien la percepción espacial, el movimiento y la orientación. Tiene una visión holística de la realidad, concibiéndola como una unidad donde todo está integrado e interconectado. Entre otros dones, el hemisferio derecho nos permite desarrollar la intuición, la imaginación, la innovación y el pensamiento creativo; tiene facilidad para visualizar ideas e inventar cosas que no existían y que aparentemente no eran posibles. Y en definitiva, nos nutre de confianza para atrevernos a seguir nuestra propia voz interior y, en consecuencia, recorrer nuestro propio camino.

Los neurólogos han descubierto que ambos hemisferios actúan a la vez. Los dos presentan cierta actividad neuronal –en mayor o menor medida–, independientemente del tipo de tareas que llevemos a cabo. Ninguno de los dos es más importante que el otro; más bien son complementarios. Hoy por hoy, la mayoría de nosotros estamos tiranizados por el hemisferio izquierdo, y es esta descompensación con nuestro hemisferio derecho lo que impide que muchos conozcamos la forma de cultivar la intuición y la creatividad necesarias para reinventarnos profesionalmente.

“La inteligencia y la creatividad de cada persona son tan singulares como su huella dactilar” 
Ken Robinson 

Si bien las habilidades del hemisferio izquierdo nos han dado buenos resultados a lo largo de la era industrial, para la era del conocimiento que está emergiendo ya no van a ser suficientes. Ha llegado la hora de potenciar nuestro hemisferio derecho y promover un sano equilibrio entre ambos. Para lograrlo, el reto es descubrir un medio profesional para canalizar todo el potencial innato que reside en nuestro interior. De pronto encontramos la manera de conjugar una serie de elementos que antaño parecían contradictorios e incompatibles, como por ejemplo la pasión con la profesión o la vocación con el dinero. La clave de la cuestión es si somos lo suficientemente valientes como para escuchar lo que sentimos en nuestro corazón

11 marzo 2014

bioenergética: limpiarse para crearse cada día



El despertar de la conciencia podría definirse como la capacidad de la conciencia de abrirse a más aspectos de la realidad tanto interna como externa, y hacer coherencia entre ambas realidades hasta que formen una sola. En otras palabras, que el pensamiento, la emoción, la acción y la palabra sean coherentes entre sí haciendo del ser humano un ser más pleno y manifestando su potencial creador. El trabajo de la conciencia consiste en hacer una obra de arte de uno mismo, y para eso es necesario utilizar el poder de la auto-observación para ver allí donde hay incoherencias con el fin de transformar y pulir aquellas partes de nosotros mismos que nos impiden manifestar lo que de verdad somos.


Parte de esa labor consiste en la depuración o eliminación de todo aquello que ya no nos sirve o ya no necesitamos, para disponer de un cuerpo, una mente y una emoción mucho más limpia y enfocada. En ese proceso de limpieza permitimos que lo que somos pueda manifestarse cada vez con mayor intensidad; de lo contrario, el cúmulo de toxinas físicas, emociones y pensamientos pasados, nos impiden avanzar. Por este motivo, es importante incorporar a nuestras vidas una labor de limpieza integral tanto de lo físico, como lo emocional, lo mental, lo social y lo espiritual.
Muchos queremos vivir en una Nueva Humanidad, en una nueva sociedad, en un nuevo mundo, no obstante, el gran obstáculo para llegar a ella somos nosotros mismos. El gran obstáculo a superar es la incoherencia interna que nos impide manifestar las virtudes y capacidades que residen en nosotros, y que distorsionan la realidad y las relaciones. En consecuencia se generan conflictos, tensiones y problemas. Por este motivo, entender y asumir la responsabilidad de transformarnos a nosotros mismos para poder ser ejemplo de lo que queremos ver en el mundo, es el primer paso para poder crear esa nueva humanidad; así como asumir que el último responsable de lo que nos ocurre en la vida somos nosotros mismos.

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Del cuerpo:
  • Mejora de los hábitos de alimentación; comer de forma más saludable (alcalinizar el cuerpo no acidificarlo!). Con bebidas depurativas a base de vegetales. Comer la menor cantidad posible de productos de origen animal.
  • Eliminación del microondas para cocinar.
  • Eliminar productos con azucares refinados, con edulcorantes, productos ricos en glutamatos (como el Ketchup) pues son neurotóxicos.
  • Dejar de beber CocaCola y bebidas afines, acidifican y muchas de ellas contienen aspartamo.
  • Eliminar la sal de cocina refinada tratada químicamente, sustituirla por la sal del Himalaya o la sal marina.
  • Limpiezas corporales como la del hígado y riñones.
  • Realizar algún tipo de ayuno
  • Beber suficiente agua (sin flúor) para hidratar el cuerpo y limpiar los riñones. Utilizar algún sistema para vivificar el agua, existen varias en el mercado. También se puede solarizar el agua en botellas  de cristal azules.
  • Tomar el Sol 10 minutos diarios, antes del medio día o en la tarde.
  • Ejercicio físico para mantener el cuerpo en forma, un buen sistema cardiovascular, tónico muscular y flexible.
  • Practicar yoga, Taichí o chi Kung.
  • Practica Sungazing - o la práctica de mirar al Sol en el amanecer o en la puesta de Sol.
Del entorno:
  • Ionizar el ambiente con iones negativos (por ejemplo, con lámparas de sal, o con ionizadores varios que se ofertan en el mercado).
  • Con los móviles, redes inalámbricas de Internet y demás aparatos que generen microondas, intentar tenerlos separados del cuerpo y hablar siempre que sea posible a través de auricular del móvil. Apagar el móvil cuando os vayáis a dormir.
  • Desconectar todos los aparatos eléctricos de la habitación a la hora de irse a dormir.
  • Colocar al lado del ordenador tecnología como la orgónica para transformar el tipo de energía que emiten los ordenadores y demás aparatos eléctricos.
  • Ver en menor medida la televisión paulatinamente.
  • Armonizar el ambiente siguiendo los principios del feng- shui.
  • Pasar el menor tiempo posible en las grandes superficies comerciales pues son ambientes ricos radicación, generadores de ruido interno.
A nivel mental:
  • Reducción de horas de televisión, por ser la fuente principal de influencia mental y de modificación cerebral (el cerebro y las neuronas son plásticas y la tv nos induce a un estado mental de aletargamiento como consecuencia de la actividad generada en el cerebro; nos induce a entrar en un estado de ondas cerebrales Beta). También se produce un condicionamiento de  ideas, valores, miedos y necesidades que sirven a los intereses de una élite que precisamente no busca nuestra libertad.
  • Eliminación de fuentes de información que contengan violencia e información basura. Seleccionar la información que vemos, oímos, escuchamos, leemos.
  • Eliminación de las ideas, creencias, supuestos y convenciones de la realidad política, económica, histórica, social, científica, médica, religiosa que damos por sentados como verdaderos y reales. Disponerse con una actitud mental abierta, para considerar todas las posibilidades. La Verdad va mucho más allá de lo que los medios de comunicación y la sociedad en general  ha construido como real.
  • Es recomendable practicar cualquier tipo de meditación diariamente, o lo más frecuente posible para sincronizar las ondas cerebrales de ambos hemisferios, y para entrar en el propio mundo interno… la meditación aporta una base de serenidad y distanciamiento de uno mismo para poder observar qué ocurre dentro y fuera de nosotros. Ayuda a trabajar el silenciar el ruido interno.
A nivel emocional:
  • Probablemente uno de los pilares principales del trabajo de transformación personal. Nuestra psique está constituida por dos partes, una consciente y otra inconsciente. Esta última es la que tiene el control sobre la primera y la que hace que el pensamiento, emoción, acción y palabra sean incoherentes. Un trabajo de autoconocimiento a través de un proceso de psicoterapia, permite armonizar nuestro Ser de manera más coherente e íntegra.
  • El aspecto emocional es el punto débil del ser humano, y por este motivo es el que más hay que trabajar y reforzar.
  • Eliminación y transformación de las programaciones emocionales que nos mantienen atados en el pasado, que nos mantienen reactivos.
  • Trabajo de comprensión y transformación de emociones como la rabia, la ira, la tristeza, la angustia, el miedo, entre otras para limpiar el pasado y liberarnos de ellas.
  • Un trabajo de desapego tanto de lo físico, mental, emocional y social. El apego nos mantiene atados, rígidos, reteniendo el fluir de la energía. El trabajar el desapego nos ayuda a fluir mucho mejor con el curso de la vida y los acontecimientos. Trabajar el desapego es volverse flexible ante los cambios, es dejar ir, soltar, dejar que las cosas ocurran… y utilizar la experiencia como fuente de aprendizaje y auto-conocimiento.
  • Recuperar al niño interior de manera consciente y libre en alianza con nuestro adulto autónomo.
A nivel social:
  • Deshacernos de las relaciones perjudiciales (si uno puede, ya que a veces las necesitamos porque suplen nuestras carencias afectivas).
  • Deshacerse de los ambientes, lugares, círculos, entornos sociales que limitan la expansión de nuestra conciencia, que nos influencian negativamente. Reunirse con personas o grupos que nos inspiren, estimulen y ayuden a avanzar en nuestro camino. La energía de un grupo es mucho más potente que la de un individuo, así que con un grupo o varios, uno puede estimularse para seguir avanzando a pesar de las adversidades, ya que hay apoyo mútuo.
A nivel espiritual:
  • Deshacerse por auto-cuestionamiento de las creencias que no están basadas en evidencia, en un saber. Cultivar un espíritu crítico tanto de lo conocido como lo que está por conocer.
  • La espiritualidad tiene que surgir de dentro como algo genuino, si viene de fuera, nunca será genuino, aunque lo de fuera ayude a lo de dentro a serlo.
  • Aprender a identificar lo auténtico en la medida en la que nos permite ser cada vez más libres, más nosotros mismos y nos da alas para volar libremente, en base a la capacidad de la filosofía, tradición o práctica que nos ayuda a transformarnos, a despertar nuestra consciencia, a hacernos más responsables de nosotros mismos y por tanto más autosuficientes y autónomos.

19 febrero 2014

transpersonal: los codigos curativos




Bien dijo el escritor estadounidense, Mark Twain, “un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa” y eso sí que lo tiene claro Alex Loyd, doctorado en psicología, experto en naturopatía y creador de los Códigos Curativos.
Desde hace 13 años Loyd descubrió la fórmula para sanar la fuente de todas las enfermedades, muchos lo han tildado de loco, pero su idea triunfó y hoy recorre el mundo.
Durante muchos años investigó sobre los Códigos Curativos y creó un modelo de sanación interior que consiste en la estimulación de 4 centros de energía ubicados en la parte superior del cuerpo.
Estos centros deben estimularse de forma especial con los dedos y gracias a ello el miedo y el estrés, causantes de gran parte de las enfermedades físicas y emocionales, disminuirán logrando bienestar.

¿Cuál es el caso más importante de sanación con los Códigos Curativos?
Alex Loyd: Si hablamos en términos del presente, la sanación más importante es la tuya, la de él, la de ella, en fin, la que logre cada persona que recurra al método. Si hablamos del pasado, para mí personalmente la más importante fue la de mi esposa, ya que ella tenía una depresión que nos dijeron era de origen genético e incurable; había recorrido el mundo consultando expertos y hasta estudié un doctorado en mis esfuerzos por ayudarla sin éxito.
Así que para mí esa fue la más importante. Por supuesto que hay muchos testimoniales de sanaciones logradas por personas de todas las condiciones, y todas tienen su propio valor. En cuanto al método, en el principio simplemente recibí el método mientras viajaba en un avión a 35 mil pies de altura, de una manera que no sabría si describir como una revelación, una inspiración o una intuición, que siento me fue dada.
Simplemente lo escribí todo y cuando llegué a casa me puse a estudiar para entender cómo se hacía. Luego vino la investigación. Duramos un año y medio investigando los efectos del uso del código sanador sobre el estrés, utilizando el estándar dorado de la medicina para ello, la variabilidad del ritmo cardiaco. Los resultados mostraron un efecto mayor, más rápido y más durable de reducción de este indicador fisiológico que cualquier otro método.
¿Cuál ha sido la experiencia de la gente con este método?
A.L: Hemos recibido retroinformación de innumerables personas en todo el mundo contándonos de su mejoría en diferentes niveles y aportando pruebas como tomografías axiales computarizadas.
En su caso personal, ¿cuántas veces utiliza el método?
A.L: Durante 10 años utilicé el método durante 1 a 3 horas diarias. Hoy en día no lo hago tanto, porque ya no lo necesito. Pero al comienzo lo usé muy intensivamente. ¡Ahora, eso no significa que todo el mundo esté obligado a hacer lo mismo!
¿Cuál es el secreto para lograr resultados? ¿Es la disciplina?
A.L: El secreto consiste en mirar hacia adentro y centrar los esfuerzos en sanar nuestros dolores emocionales y espirituales, en lugar de dedicar nuestra atención a lo externo, lo físico.
¿Qué clase de enfermedades pueden curarse con el Código?
A.L: La información recibida de todo el mundo incluye curaciones de cualquier tipo de enfermedad física, incluso las más graves. Esto a pesar de que el Código universal y los códigos sanadores en general no se orientan a lo físico sino hacia las fuentes espirituales de nuestros dolores.
¿Cómo puede saber alguien si necesita los Códigos?
A.L: Cuando quiera que sienta estrés. Si usamos los códigos para afrontar el estrés en la medida en que se presentan, estaremos haciendo prevención para conservar nuestra salud.
¿Qué les dice a las personas incrédulas con respecto a los códigos?
A.L: Las encuentro todo el tiempo. Y les digo que tienen toda la razón: si alguien me hubiera dicho de los códigos antes de recibirlos, también me hubiera mostrado incrédulo. Lo único que les pido es que lo comprueben; que ensayen
¿Qué es la Llave Maestra?
A.L: Es una tecnología que hemos desarrollado para lograr sentir bienestar en los tres niveles: físico, mental y espiritual, con sólo oprimir un botón. Es una manera muy fácil de contribuir a nuestra salud y nuestra felicidad.
¿Cuáles son las pequeñas cosas que las personas pueden hacer para reducir el estrés?
A.L: Vivir en el presente; enfocarse en vivir amorosamente cada momento; prestar más atención a lo espiritual que a lo mundano